El trigo será uno de los focos del Congreso A Todo Trigo y cultivos de invierno 2026, que se realizará los días 14 y 15 de mayo en Mar del Plata, en un contexto que marca un punto de inflexión para el cultivo. Tras una campaña 2025 con niveles de producción destacados, el nuevo ciclo se proyecta con buenas condiciones hídricas y expectativas de sostener o incluso ampliar el área sembrada. En este escenario, el congreso vuelve a consolidarse como un espacio clave para anticipar tendencias, intercambiar conocimiento y fortalecer la articulación entre los distintos actores del sector.

Allí, la genética aparece como una de las principales variables para explicar rendimiento y estabilidad en los distintos ambientes productivos. En ese marco, Diego Alonso, ingeniero agrónomo y gerente comercial de LG Semillas, participará del Panel de Semilleros I, donde se abordarán los desafíos y oportunidades del mejoramiento genético en el cultivo. En Argentina, el desarrollo de nuevas variedades se da en un ecosistema que combina empresas globales, criaderos locales y el aporte histórico del sector público.

En ese marco, la adaptación a condiciones regionales y la consistencia de los materiales se vuelven factores cada vez más determinantes al momento de definir la elección varietal. En línea con este escenario, LG Semillas participará del encuentro con su propuesta “La tropilla del rinde para tus lotes de trigo”, una estrategia que busca poner en valor su programa genético a partir de una identidad clara y reconocible.

LG Semillas presentará un conjunto de variedades identificadas con pelajes de caballos —Lobuno, Tobiano, Picazo, Bayo y Moro— que remiten a la potencia, el equilibrio, la versatilidad, la velocidad y la resistencia de los materiales en el campo. Se trata de una propuesta integrada por materiales desarrollados para responder a las condiciones productivas argentinas, a partir de genética proveniente de distintas regiones del mundo que la compañía incorpora, cruza y selecciona localmente. De la genética al campo: evaluación y adaptación en red Como parte de este trabajo, LG Semillas inicia la siembra en su campo experimental de Miramar, donde comienza la evaluación de sus materiales, luego validados en una red de ensayos en las principales regiones productivas del país para medir su adaptación y estabilidad origen francés con presencia global.

En Argentina, la compañía desarrolla programas de mejoramiento en distintos cultivos y enfoca su trabajo en generar variedades adaptadas a las condiciones locales, combinando el alcance de su red internacional con la evaluación y validación en los ambientes productivos del país.

ESPACIOS E INSTALACIONES

AgroActiva Ganadera brinda toda la infraestructura correspondiente para un evento de primer nivel. Se desarrolla en un espacio de 35.000 2 m². Sus instalaciones fijas permiten alojar 4000 cabezas de invernada, gordos y reproductores bovinos con sus respectivas pistas de remates.

Asimismo, cuenta con 70 corrales para la exposición de Caballos Criollos, y su pista reglamentaria para demostraciones de aparte campero. Respecto a ovinos y caprinos cuenta con un espacio acondicionado bajo carpa con corrales para 200 ejemplares y también la muestra tiene exposición de camélidos.

REMATES VIRTUALES Y PRESENCIALES

Durante la megamuestra, se realizan remates presenciales, televisados y por streaming, que resultan sumamente notorios por contar con miles de cabezas. Se rematan reproductores bovinos de todas las razas, gordos de invernada, ovinos, caprinos y caballos criollos.

Agricultores Federados Argentinos (AFA), la cooperativa de primer grado más grande de la Argentina, es la consignataria oficial encargada de llevar adelante el mayor remate de ganado en pie.

Asimismo, se realizan remates televisados que se desarrollan en un espacio de primer nivel totalmente acondicionado donde los productores pueden presenciar y participar de estos interesantes eventos comerciales lo que permite expandir el área comercial y profundizar los vínculos con la comunidad ganadera. Conquistando nuevos clientes de la zona y con la oferta de plazos atractivos para efectuar la operación.

VARIEDAD Y CALIDAD DE EJEMPLARES

Se destaca la atención y el asesoramiento de expertos del sector para la admisión de ejemplares, juras de clasificación y la concreción de las ventas en los remates físicos.

Sumado a ello,el apoyo y acompañamiento institucional de las Asociaciones de todas las razas participantes generan un escenario que garantiza una excelente selección de ejemplares de todas las razas y de las mejores cabañas del pais.

ESPACIOS EXCLUSIVOS PARA EXPOSITORES

La exposición cuenta con espacios destacados para que todas las empresas enmarcadas en el sector ganadero puedan ofrecer y acercarle al productor agropecuario todos sus productos o servicios.
Dentro de los rubros se encuentran: Nutrición Animal, Equipamientos para instalaciones Ganaderas, Productos Veterinarios, Maquinarias, Tecnología, Insumos, Capacitaciones

Los molinos harineros, además de tener que hacer frente a la escasez de partidas de trigo aptas para panificación, ahora también están registrando dificultades para poder abastecerse del cereal, lo que genera preocupación en el sector.

En el primer cuatrimestre del ciclo comercial de trigo 2025/26, según datos oficiales, la molienda de trigo en la Argentina fue de 1.963.746 toneladas, una cifra 1,0% superior  la registrada en el mismo período del año anterior.

“La cosecha argentina de trigo 2025/26 fue de 27,9 millones de toneladas, es decir, un 50% más que en 2024/25, y el crecimiento de la molienda está muy lejos de reflejar esa dinámica”, advirtió Diego Cifarelli, presidente de la Federación Argentina de la Industria Molinera (FAIM).

“Cuando comenzó el ciclo comercial del trigo 2025/26, en diciembre pasado, se advertía un problema generalizado de calidad, pero jamás se proyectó que, con una cosecha histórica, podríamos llegar a tener problemas de abastecimiento”, añadió.

Mientras que la exportación al pasado 15 de abril –último dato oficial disponible– había comprado 14,47 millones de toneladas de trigo 2025/26 versus 9,66 millones en la misma fecha del año pasado, la molinería había adquirido para entonces 2,60 millones de toneladas, una cifra similar a la registrada al 15 de abril de 2025 (2,65 millones).

“Como sucede habitualmente, la molinería es el sector que ofrece los mejores precios porque está dispuesta a reconocer las partidas con calidad panadera, que ciertamente no abundan en la presente campaña”, señaló Cifarelli.

“Sin embargo, aún ofertando precios muy superiores a los del promedio del mercado, la mercadería no aparece en los volúmenes que el sector requiere, lo que genera una genuina inquietud en la molinería”, apuntó.

Entre las hipótesis que pueden llegar a explicar ese fenómeno se incluyen la generación de liquidez con ventas abundantes de maíz temprano por parte de los productores –cereal que registró también una cosecha extraordinaria en 2025/26– y el hecho de que el valor relativo del trigo cayó mucho con respecto a los fertilizantes, insumo clave que experimentó un aumento considerable de precios en los últimos meses.

“Estábamos como sector confiábamos en la posibilidad de tener una mayor actividad en la presente campaña y eso nos entusiasmaba, pero a este ritmo de compras de trigo no vamos a poder cumplir tales expectativas”, alertó.

La propia Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación proyecta que en 2025/26 el procesamiento interno de trigo sería de 7,20 millones de toneladas versus 6,46 y 6,45 millones en los dos ciclos inmediatos anteriores.

“Si se mantiene en el tiempo la situación vigente, no llegaremos a cumplir con la expectativa de crecimiento y eso representa menos trabajo argentino y menos valor agregado en origen”, resumió Cifarelli.

 

El debate sobre la Ley de Tierras Rurales vuelve a ocupar un lugar central en la agenda pública argentina. La norma rige en todo el territorio nacional. Para establecer un parámetro uniforme, toma como referencia la zona núcleo agrícola, fijando un límite de 1.000 hectáreas. A partir de esa base, se definieron equivalencias para las distintas regiones del país, de modo que cada zona se compara con la productividad de la zona núcleo.

El supuesto objetivo fue preservar la soberanía nacional y evitar la extranjerización de grandes extensiones, especialmente en regiones estratégicas.

El Poder Ejecutivo anunció que en los próximos días remitirá al Congreso de la Nación un paquete de reformas legislativas orientadas a “fortalecer la propiedad privada”. Entre las iniciativas figura la Ley de Tierras Rurales, sancionada en 2011 durante el kirchnerismo.

La norma fue derogada en diciembre de 2023 por el decreto 70 del presidente Javier Milei, aunque su aplicación quedó suspendida por una decisión judicial. Ahora, el debate se reabre en el ámbito legislativo, con expectativas en el sector agropecuario.

En este contexto, Federico Nordheimer, titular de Nordheimer Campos y Estancias, aportó su mirada sobre el mercado inmobiliario rural y el impacto que podría tener una eventual flexibilización de la normativa. “El debate sobre la modificación de la Ley de Tierras vuelve a poner sobre la mesa uno de los temores más arraigados del imaginario argentino: que los extranjeros vengan a comprarnos el campo. Es un miedo comprensible, con raíces históricas y culturales profundas, pero quienes trabajamos día a día en el mercado inmobiliario rural sabemos que la realidad del sector cuenta una historia bastante diferente”, señaló.

En el mercado inmobiliario rural, los operadores coinciden en que la actividad se mantiene dinámica, con fuerte presencia de inversores locales. Las operaciones recientes de grupos nacionales confirman que el empresariado argentino conserva capacidad y voluntad de invertir en tierra, incluso en un contexto de incertidumbre macroeconómica. “El 95% de las operaciones son realizadas por argentinos y apenas un 5% por extranjeros, que en general ya tenían algún vínculo previo con el país. No es que vinieron de la nada a comprar”, explicó Nordheimer.

Más allá de ese protagonismo local, especialistas advierten que la eventual flexibilización de la Ley de Tierras podría abrir un espacio genuino para el capital extranjero en proyectos de largo plazo y alta inversión. Se trata de iniciativas como el desarrollo de zonas con riego o la implantación de cultivos permanentes —pistachos, almendros, nogales— o forestales que requieren entre cinco y diez años hasta alcanzar la primera cosecha rentable. En esos segmentos, la Argentina cuenta con tierra y condiciones agroclimáticas favorables, pero enfrenta una limitación recurrente: la falta de capital paciente dispuesto a esperar retornos diferidos.

Nordheimer agregó: “Los extranjeros que llegan lo hacen con capital fresco y con la idea de obtener una renta. Muchas veces esperan un 3,5% anual, pero el campo argentino puede rendir más. Además, esas inversiones demandan mano de obra, técnicos, infraestructura y generan un círculo virtuoso que agranda la torta productiva. Eso nos puede llevar a dejar de ser meros exportadores de granos para pasar a exportar valor agregado”.

El financiamiento aparece como la principal traba para inversiones de este tipo. El riego y la implantación de cultivos permanentes requieren desembolsos significativos: entre 15.000 y 25.000 dólares por hectárea en el caso de pistachos o nogales, y entre 3.000 y 4.000 dólares por hectárea en forestales. Para un productor individual, esos montos resultan difíciles de afrontar, mientras que para fondos internacionales especializados en agronegocios representan una inversión manejable dentro de su cartera global.

Finalmente, Nordheimer subrayó que “los grandes fondos institucionales que pueden venir a la Argentina no trabajan solos: se asocian con administradores y productores locales. No traen todo su equipo de afuera, sino que buscan alianzas con actores argentinos. Eso asegura que el desarrollo se haga con conocimiento local y que los beneficios se distribuyan en la economía nacional”.

El Consejo Agroindustrial Argentino (CAA) presentó su informe mensual de exportaciones, elaborado por la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, correspondiente a marzo de 2026, destacando un crecimiento sostenido en las ventas externas del sector. Durante el primer trimestre del año, la agroindustria acumuló exportaciones por un valor total de 12.218 millones de USD, lo que representa un incremento del 15,5% (1.642 millones de USD adicionales) en comparación con el mismo periodo de 2025.

Solo en el mes de marzo, el sector exportó 4.734 millones de USD, superando en 1.132 millones de USD la cifra registrada en marzo del año anterior, lo que equivale a un salto interanual del 31,4% para dicho mes.

Desempeño por Complejos

El crecimiento del trimestre fue impulsado principalmente por el dinamismo de sectores específicos:

  • Mayores contribuciones al alza: Los complejos de Trigo, Girasol y Carne + Cuero Vacuno fueron los que más aportaron al incremento de divisas.
  • Crecimiento relativo destacado: Los sectores con mayor salto porcentual fueron el Tabacalero (246%), Porcinos (200%) y Girasol (196%).
  • Amortiguadores: Por el contrario, los complejos de Soja, Maíz y Manisero presentaron variaciones que amortiguaron el crecimiento general del sector
  • El Tipo de Cambio Real Multilateral (BCRA) disminuyó 0,9% respecto al nivel del mes anterior, pero se ubicó 1% por encima del promedio de 2025

Detrás de la ventaja operativa de las cosechadoras CLAAS hay un sistema de gestión inteligente de la potencia que es marca registrada. Un repaso por los números que se manejan en los lotes por estos días.

Más que nunca, la eficiencia ha dejado de ser un atributo técnico para convertirse en una variable económica decisiva. En lo que va del mes, el litro de gasoil agropecuario en Argentina viene rondando los 2.100 pesos y el contexto internacional hace prever subas mayores de precio. En promedio, una cosechadora consume entre 11 y 12 litros por hectárea pero una CLAAS menos de 9 litros. Si se tienen en cuenta que, en promedio, una cosechadora de gran porte puede recolectar unas 100 – 120 hectáreas por día, la ventaja operativa se vuelve contundente. Cosechar con una CLAAS puede significar ahorros superiores a los 420.000 pesos por día. Si el consumo de la competencia es de 12 litros, el ahorro asciende a 630.000 pesos por jornada de trabajo.

¿Es este dato real? ¿A qué obedece? El menor consumo no es casualidad. Es resultado de la ingeniería aplicada para aprovechar mejor cada litro.

Uno de los diferenciales clave de las cosechadoras CLAAS es DYNAMIC POWER, un sistema de gestión inteligente que adapta automáticamente la potencia del motor según la carga real de trabajo. En la práctica, la máquina entrega solo la energía necesaria en cada momento: si las condiciones de cosecha son livianas, reduce potencia y ahorra combustible. Si el cultivo exige más esfuerzo, aumenta la potencia automáticamente. Esto permite lograr hasta un 10% de ahorro de combustible, manteniendo productividad y rendimiento. Desde el año 2026, DYNAMIC POWER está disponible en los nuevos motores MAN de las series LEXION y TRION.

Una trilla eficiente también demanda menos energía. Las cosechadoras CLAAS incorporan el reconocido sistema APS SYNFLOW que mejora el flujo del material dentro de la máquina y reduce esfuerzos innecesarios.

A eso se suma el sistema ROTO PLUS, que separa granos por fuerza centrífuga con muy baja demanda de potencia, logrando alta capacidad de trabajo con menor consumo.

A su vez, los motores de última generación utilizados por CLAAS cuentan con gestión electrónica avanzada que ajusta el funcionamiento en tiempo real evitando excesos y manteniendo siempre el rango óptimo de eficiencia.

“El bajo consumo de combustible de nuestras máquinas es un dato contundente que vemos reflejado constantemente en el sistema CLAAS connect, la herramienta digital que concentra todas las soluciones vinculadas a la gestión de máquinas, entre otras prestaciones. Pero el impacto no queda ahí, hay que sumar que consumir menos combustible también implica un menor desgaste del motor y sus componentes, menores emisiones y mayor auonomía de trabajo”, detalló Reynaldo Postacchini, vicepresidente de CLAAS Argentina.

Sobre CLAAS

Fundada en 1913, CLAAS (https://claas.com/es-ar/) es una de las empresas líderes en maquinaria agrícola a nivel global. Con sede en Harsewinkel, Alemania, es la mayor fabricante mundial de picadoras de forraje y líder europeo en cosechadoras.

Buenos Aires, 20 de abril de 2026 – En el marco del Día Mundial de la Tierra, en Galicia Seguros reforzamos nuestro compromiso con el sector agropecuario a través de soluciones que acompañan la transición hacia modelos productivos más sustentables, mitigando el impacto del cambio climático y aportando previsibilidad al negocio.

Hoy el campo argentino enfrenta un escenario de creciente volatilidad climática: sequías prolongadas, lluvias intensas e inundaciones que afectan directamente la productividad y la salud del suelo. En este contexto, el seguro deja de ser una herramienta reactiva para convertirse en un habilitador clave de decisiones estratégicas.

Desde Galicia Seguros trabajamos para posicionar al seguro como una herramienta de resiliencia climática. Un respaldo financiero concreto que le permite al productor animarse a innovar, incorporar prácticas como la siembra directa o los cultivos de cobertura, y avanzar hacia esquemas productivos regenerativos sin comprometer la viabilidad de su negocio.

Para acompañar esta transformación, venimos fortaleciendo nuestras soluciones con foco en tecnología y eficiencia. Incorporamos herramientas de monitoreo y medición de riesgos, incluyendo desarrollos vinculados a seguros paramétricos que permiten mayor transparencia, agilidad y precisión en la respuesta ante eventos climáticos extremos.

Al mismo tiempo, impulsamos una operación cada vez más ágil y sustentable con procesos digitales, reduciendo la huella operativa y mejorando la experiencia tanto para productores como para nuestros socios estratégicos.

Nuestro enfoque se adapta a las necesidades de cada segmento:

  • Para grandes productores, desarrollamos coberturas basadas en tecnología y modelos de medición avanzados.
  • Para PyMEs agro y Productores familiares ponemos el foco en la continuidad del negocio y el cuidado del legado productivo.
  • Para el ecosistema Agtech, promovemos integraciones digitales que potencian la eficiencia y reducen el impacto operativo.

“Nuestra misión es que el Productor sienta que, al proteger su inversión, también está protegiendo el futuro del ecosistema. El seguro cumple un rol clave en dar previsibilidad en un contexto incierto y en habilitar una producción más responsable”, señaló Fernanda Muñoz, Agro Portfolio Manager de Galicia Seguros.

En Galicia Seguros creemos que acompañar al agro hoy es también acompañar el futuro. Por eso, trabajamos para que cada solución no solo proteja frente al riesgo, sino que impulse una forma de producir consciente, sostenible y preparada para los desafíos que vienen.

Acerca de Galicia Seguros

Galicia Seguros es la compañía de seguros de Grupo Galicia. Cuenta con 12 oficinas propias en todo el país, una red de más de 4.000 Productores Asesores de Seguros, un canal digital y una amplia red de aliados comerciales.

Brinda soluciones integrales para individuos, pymes, empresas y el sector agropecuario, con una propuesta que abarca seguros patrimoniales, de personas —incluyendo Vida y Retiro— y coberturas para grandes riesgos.

Se posiciona entre las compañías líderes en seguros masivos, como hogar y accidentes personales, y en segmentos clave como Pyme (integral de comercio) y transportes, al mismo tiempo que impulsa el crecimiento en líneas estratégicas como Vida, Retiro y riesgos corporativos.

Su propósito es acompañar a las personas a animarse a más, respaldándolas para disfrutar, tomar decisiones y alcanzar sus metas, a través de una experiencia simple, ágil y cercana, apalancada en tecnología y en un equipo de especialistas.

Para más información, visitá www.galiciaseguros.com.ar

La Cámara de Puertos Privados Comerciales denuncia que un minoritario grupo de transportistas autoconvocados con zona de influencia en Puerto Quequén mantiene de rehén a una parte significativa de la exportación agropecuaria nacional mediante bloqueos de rutas y accesos portuarios.

Desde el 7 de abril, transportistas de granos —principalmente de las provincias de Buenos Aires y Córdoba— iniciaron un paro total con bloqueos que afectó el abastecimiento de los puertos de Bahía Blanca y Quequén, en reclamo de una recomposición de la tarifa de referencia frente al aumento del combustible derivado del conflicto internacional en Medio Oriente. La misma fue acordada a los pocos días por las cámaras de transportistas más representativas.

Sin embargo, durante más de dos semanas, el estrangulamiento del flujo logístico de un minúsculo grupo de autoconvocados provocó que las terminales quedaran sin mercadería y que más de 30 buques (22 en Bahía Blanca y 9 en Quequén) quedaran en espera de embarcar, con entre 700.000 y 1,5 millones de toneladas de granos retenidas.

Esta situación implica que al menos USD 450 millones —con sus correspondientes impuestos— no ingresaron al país en esos días, afectando gravemente a productores, acopios, cooperativas, industrias, exportadores y a los mismos transportistas, deteriorando la cadena de pagos y la competitividad nacional.

Entre el 15 y 17 de abril, la gran mayoría de las cámaras del país acordó tarifas de referencia que compensan el incremento de costos. En Bahía Blanca, incluso los autoconvocados depusieron su actitud, liberaron accesos y normalizaron progresivamente la operatoria logística, con apoyo de las fuerzas de seguridad. Sin embargo, los autoconvocados que operan en Puerto Quequén continúan con prácticas intimidatorias y exigencias tarifarias desproporcionadas, incluyendo amenazas de represalias físicas contra otros camioneros, algunas de ellas ya registradas y en poder de la Justicia.

Como consecuencia, Puerto Quequén permanece paralizado, profundizando el perjuicio económico y logístico. Por todo ello, la Cámara solicita de manera enfática a las autoridades nacionales, provinciales y municipales, así como al Poder Judicial, que restablezcan el orden con urgencia, dentro del marco de la ley, a fin de poner fin al uso ilegítimo de prácticas abusivas que lesionan a toda la cadena agroexportadora.

Buenos Aires, lunes 20 de abril de 2026– Con una amplia convocatoria, el jueves 16 de abril se realizó la segunda edición de Pulverización Inteligente, un encuentro que volvió a posicionar en agenda la necesidad de profesionalizar las aplicaciones en el agro.

La jornada fue organizada por la Fundación Benet, la Mesa de BPA de Entre Ríos y el Ministerio de Desarrollo Económico de Entre Ríos, y reunió a más de 400 asistentes entre asesores técnicos, ingenieros agrónomos, aeroaplicadores, aplicadores y operadores de drones; y representantes de organismos públicos y privados. Participaron además instituciones como el SENASA, el INTA y la FAO, consolidando el evento como un espacio de articulación técnica e institucional.

Capacitación y conocimiento en el centro de la escena

Durante el encuentro, los especialistas coincidieron en que mejorar la calidad de aplicación no depende solo de la tecnología, sino de incorporar herramientas de gestión, capacitación continua e información permanente. En ese sentido, se destacó la necesidad de una mirada integral que contemple a todos los actores involucrados, desde operarios hasta comunidades y organismos de control.

“El desafío es capacitarse, generar y compartir conocimiento”, sostuvo Ezequiel Baus, Presidente de la Fundación Benet, al remarcar el eje central de la jornada.

Nuevas herramientas y formación técnica

En el marco del evento se presentó Agroformar, una plataforma de capacitación abierta que permite acceder a contenidos técnicos de manera libre y gratuita, con el objetivo de mejorar las prácticas de aplicación.

Además, se anunció la creación del primer Centro de Instrucción de Drones en Urdinarrain, que estará a cargo de la Fundación Benet con el apoyo de Drones VIP, ampliando las posibilidades de formación presencial para operarios y empresas.

El problema de fondo: se mide poco y se aplica mal

Uno de los ejes más relevantes de la jornada fue la presentación del informe del Programa de Mejora del Grupo APC, que expuso una realidad preocupante: el 70% de los aplicadores no mide sus pulverizaciones.

Este dato explica gran parte de las fallas en la calidad de aplicación, ya que sin medición no es posible ajustar variables clave como cobertura, tamaño de gota o volumen aplicado.

Tecnología disponible, pero subutilizada

El informe también dejó en claro que el sector cuenta con tecnología avanzada, pero esto no se traduce necesariamente en mejores resultados. “Hoy el desafío ya no es acceder a la tecnología. El desafío es usarla con criterio”, fue una de las definiciones centrales que atravesó la jornada.

En el informe, se detectan grandes diferencias en los índices de calidad entre aplicaciones terrestres, aéreas y con drones, incluso con niveles bajos en tratamientos de herbicidas, fungicidas e insecticidas, lo que impacta directamente en la eficiencia productiva y los costos.

Tres pilares para mejorar las aplicaciones

Desde el Programa APC se planteó un enfoque basado en tres ejes fundamentales: el conocimiento, el estado del equipo y la medición a campo. Este último punto se vuelve clave, ya que herramientas como las tarjetas hidrosensibles permiten evaluar la calidad real de cada aplicación y tomar decisiones basadas en datos.

La jornada dejó una conclusión clara: no existe una única herramienta que garantice buenos resultados, sino una estrategia inteligente que combine tecnología, conocimiento y objetivos claros. Cuando estos elementos se aplican correctamente, los resultados pueden alcanzar niveles de calidad cercanos al 100%, demostrando que el problema no es la tecnología, sino su uso.

Acerca de la Fundación Benet

La Fundación Benet nace del espíritu de colaboración entre distintos actores del agro, con la misión de integrar innovación, conocimiento y sustentabilidad en los procesos productivos. Su propósito es fortalecer una agricultura más responsable, eficiente y colaborativa, generando soluciones colectivas para los desafíos actuales y futuros del sector.

https://www.fundacionbenet.org/

Corre la campaña 2025/26 y en el centro norte de Córdoba se cosecharon lotes de girasol donde antes no había antecedentes del cultivo. Los productores que se animaron fueron recompensados con buenos rindes, alto contenido de aceite y, sobre todo, una estabilidad que otros cultivos no les estaban dando en esos ambientes.

«Los que sembraron girasol esta campaña se encontraron con muy buenos niveles de rendimiento de grano físico y también con muy buenos contenidos de aceite», dice Facundo Lescano, extensionista de Nidera Semillas para esa zona. Y agrega un dato que habla más que cualquier número: los productores que no sembraron, pero que empezaron a ver más lotes de girasol cerca, se están acercando a preguntar.

El fenómeno no es nuevo, pero en esta campaña tomó una dimensión diferente. Más de 2.600.000 hectáreas sembradas y una producción que roza las 5.200.000 toneladas —cifras que no se veían desde principios del siglo XX— ponen al girasol en un lugar que hacía tiempo no ocupaba. «Este fue el año del girasol», define Emanuel Casañas, del equipo de desarrollo de producto de Nidera Semillas para el NEA y Bolivia.

Las zonas no tradicionales —Córdoba, San Luis, sur de Santa Fe, Entre Ríos, noroeste de Buenos Aires— participan hoy en el 20% de la superficie total. En los últimos seis años, esa superficie se duplicó y no es una moda pasajera, sino el resultado de una combinación de factores que confluyeron en el momento justo.

El primer empujón vino de afuera. La guerra en Ucrania disparó el precio internacional del girasol y lo mantuvo en valores que los productores no podían ignorar. Pero el precio fue el disparador, no la razón de fondo. Lo que sostiene el interés —y lo que diferencia esta expansión de intentos anteriores que no prosperaron— es lo que el cultivo hace en ambientes donde la soja empieza a flaquear. «Los pisos de rendimiento son más altos y la variabilidad es menor», sintetiza Lescano. En zonas de menor potencial, esa ecuación vale mucho.

A eso se suma una ventaja que los productores descubren recién cuando entran al cultivo: el girasol descomprime la logística. Tiene una ventana de siembra amplia, su período crítico cae en un momento distinto del año que el maíz y la soja —lo que reduce la exposición al riesgo climático— y libera el lote antes. Esta campaña hubo productores que sembraron girasol en agosto y pudieron meter soja y maíz en los primeros días de diciembre.

 

Un cultivo más sencillo de lo que parece

Ayelén Silva Reis, extensionista para el sur de Córdoba, San Luis, noreste de La Pampa y noroeste de Buenos Aires, trabaja todos los días con productores que se inician en el girasol. ¿Qué es lo que más le preguntan? Fecha de siembra, densidades, profundidad, secado anticipado. Eso da la pauta de que el desconocimiento técnico era una de las barreras de entrada, pero —una vez adentro— la experiencia suele ser mejor de lo que esperaban.

«Es mucho más fácil de manejar que otros cultivos. Generalmente se siembra, después alguna aplicación de post-emergencia y en casos muy puntuales algo de enfermedades o insectos. Requiere muchísimas menos entradas al lote que, por ejemplo, la soja», describe. Y cuando recorre el sur de Córdoba por la ruta, confirma lo que escucha de los productores: «Es impresionante cómo se ha expandido. Es muy notorio», remarca.

En las zonas no tradicionales hay además un factor sanitario que juega a favor: al no tener historial de girasol, la presión de inóculo de enfermedades es baja. Lo mismo con las aves, históricamente uno de los temores que frenaba a los productores. «No hemos visto antecedentes recientes», confirma Lescano.

La materia grasa que no paga flete

La mejora genética de los últimos años aportó otro elemento a la ecuación. Los híbridos actuales tienen contenidos de materia grasa que superan el 52 y hasta el 54 por ciento, un valor que se sostiene por vía genética y que prácticamente no varía según el ambiente. «La materia grasa son kilos que van sin pagar flete», resume Casañas. En una zona alejada de los puertos, ese detalle no es menor.

Para estas zonas, Nidera Semillas ofrece cuatro híbridos —tres linoleicos (NS 1117 CL, NS 1113 CL y NS 1115 CL) y un alto oleico (NS 1227 CL)— todos con tecnología Clearfield, que habilita el uso de Clearsol, un herbicida para malezas de hoja ancha. En el girasol, la oferta de fitosanitarios registrados es acotada, y ese fue siempre uno de los puntos críticos del cultivo. «Para el control de malezas de hoja ancha no hay muchos herbicidas registrados; Clearsol viene a solucionar un montón de problemáticas», explica Silva Reis.

¿Ambientes desafiantes? Los Bajos Submeridionales, en la franja entre Santa Fe y Chaco, son quizás el caso más elocuente de hasta dónde puede llegar el girasol. Ambientes inundables, condiciones complejas, históricamente reservados para el algodón. Hace tres o cuatro campañas empezó a entrar el girasol. «Si bien el ambiente es complejo, a nivel rentabilidad el cultivo está dejando réditos», dice Casañas. Esta campaña, Santiago del Estero sumó superficie por primera vez. Los rendimientos fueron medios, pero suficientes para volver a sembrar.

«Muchos productores que incorporaron el girasol ya piensan para la próxima campaña dejarlo instalado», cierra Lescano. La curiosidad se convirtió en consulta, la consulta en siembra, y la siembra —en más de un caso— en satisfacción.

 

Acerca de Nidera Semillas

Nidera es una marca de semillas de maíz, trigo, girasol y soja perteneciente al grupo Syngenta. La compañía acompaña a los productores con genética de vanguardia, herramientas digitales y un equipo técnico especializado en los desafíos productivos de cada lote.

Más información: www.niderasemillas.com.ar

Redes sociales: @niderasemillas