En Rosario se realizó una nueva edición de FARO, el Foro Agroindustrial Argentino de Rosario organizado por AgroActiva y Salones Puerto Norte, que en esta oportunidad reunió a unos 380 asistentes en una jornada de análisis, debate y reflexión sobre los desafíos que enfrenta el agro argentino frente a un escenario internacional cada vez más fragmentado.

Bajo el concepto de “G-Zero”, el encuentro puso sobre la mesa una pregunta que atravesó las distintas exposiciones: ¿cómo producir, invertir y exportar cuando ninguna potencia tiene hoy la capacidad o la voluntad de ordenar el sistema internacional?

La tercera edición de FARO, denominada FARO, Edición AFA, con Agricultores Federados Argentinos como sponsor del naming, reunió a cinco especialistas de distintas disciplinas, que abordaron desde el acuerdo Mercosur-Unión Europea y la geopolítica mundial hasta la estrategia empresarial, la tecnología, la inteligencia artificial y las perspectivas de la economía argentina.

El concepto de G-Zero, acuñado por Ian Bremmer, presidente de Eurasia Group, describe una etapa en la que ninguna de las grandes potencias —Estados Unidos, China o Europa— logra ejercer un liderazgo capaz de ordenar el sistema internacional. La propuesta de FARO fue trasladar ese debate global al territorio productivo.

Mercosur-UE: una oportunidad con nuevas exigencias

El primer eje de análisis estuvo a cargo de Maximiliano Díaz, magíster en Políticas Públicas y socio de Endógena Consultora, quien abordó el acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea y su impacto sobre cadenas estratégicas como soja, maíz, bovinos, arroz y miel.

Díaz definió el acuerdo como una oportunidad para la Argentina, aunque advirtió que se trata de un instrumento complejo y mutable. En particular, puso el foco en las posibilidades que abre el acceso a un mercado europeo exigente y de alto valor.

“Es una oportunidad de acceder a un mercado premium, un mercado que paga mejores precios, pero que también es un desafío de dar un salto productivo donde tracemos más lo que hacemos, donde tengamos un impacto ambiental menor, donde podamos tener también mejores márgenes en el productor primario, que toda la cadena gane”, señaló.

Uno de los puntos destacados de su análisis fue la reducción de los derechos de exportación para la soja con destino a la Unión Europea, que Argentina se comprometió a llevar al 14%. Para el disertante, esa modificación representa un plus de rentabilidad significativo para una de las principales cadenas exportadoras del país.

Sin embargo, remarcó que el desafío no termina en la apertura comercial. La posibilidad de acceder a un mercado premium implica responder a mayores exigencias de calidad, trazabilidad y certificación.

En ese sentido, señaló que la presión ambiental y sanitaria europea disminuyó respecto de acuerdos anteriores, aunque consideró fundamental que la Argentina participe activamente de los comités técnicos para defender los intereses del sector agropecuario. La oportunidad exportadora queda así asociada a un proceso de transformación productiva.

Un mundo sin árbitro

El segundo expositor fue Andrés Malamud, politólogo de la Universidad de Lisboa y especialista en política comparada y relaciones internacionales, quien profundizó sobre el concepto que dio identidad a esta edición de FARO: el mundo G-Zero.

Su diagnóstico partió de una premisa: el escenario internacional atraviesa una etapa de creciente conflictividad en la que los mecanismos tradicionales de arbitraje pierden capacidad de ordenar las disputas entre países.

“Los problemas se tienen que resolver por la fuerza de uno o por el acuerdo de dos, no por la decisión independiente neutra de un tercero. No hay referí, no hay juez y por lo tanto es la fuerza o la diplomacia”, sostuvo Malamud.

Para el especialista, la diplomacia aparece entonces como una alternativa frente a la ausencia de instituciones capaces de hacer cumplir reglas compartidas. “La diplomacia es un sustituto cuando no tenés un juez. Si hay tribunales arbitrales funcionando en la Organización Mundial de Comercio, no tenés que negociar nada. Hay una regla y hay una persona que la hace cumplir. Eso es lo que falta hoy”.

Malamud también cuestionó el comportamiento de las grandes potencias y alertó sobre el riesgo de que la violencia termine desplazando a la negociación como mecanismo de resolución de conflictos. En ese contexto, la incertidumbre internacional adquiere efectos directos sobre las decisiones económicas y comerciales.

Al abordar la posición argentina, destacó el equilibrio fiscal como una de las principales fortalezas de la política económica, aunque advirtió sobre la limitación asociada a la reputación histórica del país. También planteó una particular lectura sobre la distancia: “Lo que siempre nos perjudicó hoy nos beneficia, que es la distancia. La distancia era cara y hoy la distancia es segura”, ponderó.

Competir con eficiencia

La mirada empresarial estuvo a cargo de Roberto Vassolo, profesor de Estrategia del IAE Business School, quien analizó cómo las reformas estructurales de los últimos dos años modificaron las condiciones de competitividad de las empresas argentinas.

Su planteo partió de una condición básica para cualquier empresa que pretenda competir en mercados internacionales: la eficiencia.

“Por más que el mundo parezca que tiene tantas revoluciones, hay algunas reglas para competir en un mundo abierto que no se pueden escapar, empezando porque es un mundo que te va a demandar muchísima eficiencia, te va a demandar muchísimo foco en la productividad”, manifestó

Para Vassolo, incluso en un escenario atravesado por barreras arancelarias y modificaciones constantes, existe una regla que permanece vigente: para sobrevivir hay que ser eficiente.

En el caso argentino, sostuvo que las empresas con menor escala relativa deben buscar mecanismos para apropiarse de mayor valor y diferenciarse. Esa estrategia puede pasar por generar marca, desarrollar cercanía con el cliente o invertir en investigación y desarrollo.

La competitividad, desde esta mirada, deja de ser una cuestión exclusivamente vinculada con el precio. La capacidad de diferenciarse, conocer al cliente y sostener procesos eficientes puede resultar determinante para competir en mercados abiertos.

Tecnología, confianza e inteligencia artificial

La tecnología ocupó otro de los espacios centrales de FARO 2026. Juan Pablo Cosentino, especialista en tecnología e innovación, propuso una transformación profunda en la forma en que las organizaciones y el sector productivo conciben la digitalización.

 “Propusimos una mirada más que de escudo, de fragua; de que la tecnología pueda servir tanto defensivamente como proactivamente a desarrollar herramientas y capacidades para generar valor”, explicó.

Esta transición demanda también un cambio estructural: pasar de la mirada intraorganizacional a un enfoque ecosistémico. El desafío, según Cosentino, consiste en dejar atrás la concepción de una “cadena lineal donde tengo eslabones con distintos grados de adopción tecnológica y de madurez” para construir un esquema donde “el eslabón débil está apoyado en eslabones más fuertes que pueden ayudar a sostenerlo ante un embate del entorno”.

Para lograrlo, remarcó el valor de la confianza como condición para compartir información y construir respuestas colectivas. “La confianza es un poco el eje que permite que haya un ecosistema donde yo pueda compartir datos para actuar como una fragua y generar nuevas respuestas a problemas que existen o no existen”, indicó.

Al abordar la inteligencia artificial, particularmente en el sector agropecuario, diferenció entre los modelos predictivos tradicionales y la vertiente generativa. Frente a esta última, advirtió sobre el peligro de construir herramientas débiles a partir de datos endebles o de una falta de dominio temático.

“Cuando abundan las respuestas, el desafío está en tener el mejor criterio para elegirlas”, planteó. Asimismo, instó a tener cautela y “no delegar cognitivamente”, al recordar que estos sistemas “no buscan la verdad, sino que buscan la respuesta que más se acerque a ella o la respuesta más plausible”.

Finalmente, matizó los temores colectivos respecto al futuro de la inteligencia artificial e identificó riesgos tecnológicos genuinos, dinámicas de mercado y posibles justificaciones corporativas ante metas económicas no cumplidas.

“Si yo no estoy dando los resultados que prometo dar a los inversores, una excusa puede llegar a decir: ‘Bueno, me están frenando o estoy frenando por el bien de la humanidad’”, aclaró.

La economía argentina ante el nuevo escenario

El cierre de las exposiciones estuvo a cargo de Santiago Giraud, economista y responsable de Macroeconomía del Área de Economía de CREA, quien analizó el nuevo contexto para las empresas agropecuarias y los principales desafíos que presenta la economía argentina.

La mirada macroeconómica permitió completar el mapa planteado durante toda la jornada: un productor y una empresa agropecuaria que deben tomar decisiones en un contexto internacional más incierto, con cambios en las reglas comerciales y financieras y con una economía argentina que atraviesa su propio proceso de transformación.

“El cambio de modelo en la Argentina deja al campo en las mismas condiciones de mercado que otros sectores, aunque cuesta más llegar a una estabilidad en el sector agropecuario”, destacó.

La afirmación puso sobre la mesa la necesidad de construir condiciones de estabilidad que permitan planificar inversiones y decisiones productivas. En actividades donde los ciclos son extensos y las decisiones comprometen recursos durante meses o años, la previsibilidad constituye un componente esencial de la competitividad.

El escenario internacional agrega nuevas variables a ese proceso. Las empresas agropecuarias no solamente deben observar precios, costos y condiciones climáticas, sino también seguir las transformaciones de los mercados internacionales, las políticas comerciales, las tensiones geopolíticas y los requerimientos de los consumidores.

En ese contexto, el debate de FARO buscó ampliar la mirada más allá de la coyuntura. La discusión sobre el futuro del agro argentino no puede quedar restringida a una variable económica puntual, porque las decisiones productivas están cada vez más vinculadas con factores políticos, tecnológicos y comerciales.

Santa Fe, en el centro de la agenda exportadora

La apertura institucional de FARO estuvo a cargo del ministro de Desarrollo Productivo de Santa Fe, Gustavo Puccini, quien puso en valor el peso estratégico de la provincia dentro del comercio internacional argentino.

El funcionario destacó que durante 2025 el cordón portuario santafesino movilizó 75,7 millones de toneladas, superando los registros de puertos de referencia internacional como Nueva Orleans y Santos.

“En tan solo 70 km, entre Arroyo Seco y Timbúes, se exporta casi el 76% de lo que exporta la República Argentina”, señaló.

Puccini vinculó esa capacidad exportadora con el entramado productivo provincial, integrado por más de 20.000 productores agropecuarios, 2.100 cooperativas y 3.000 tambos.

Al mismo tiempo, puso el foco en la presión tributaria que enfrenta el sector y reclamó una reducción de los derechos de exportación. “Imagínense cuánto podríamos hacer si no tuviésemos retenciones; pudiésemos generar muchísimo más y ser más competitivos”, insistió.

El ministro también repasó las medidas implementadas desde la provincia, entre ellas un alivio fiscal de hasta 50.000 millones de pesos, un plan de infraestructura por 2.500 millones de dólares y líneas de crédito específicas por 25.000 millones de pesos a través del Mercado Argentino de Valores.

Durante su intervención, Puccini también anunció una ronda de negocios que se realizará el 29 de octubre en La Fluvial de Rosario, con la participación de 40 empresas mineras.

El objetivo será vincular a compañías que buscan proveedores con empresas santafesinas capaces de ofrecer bienes, servicios, ingeniería y logística para los proyectos que se desarrollan bajo el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI).

Según detalló, de las 1.000 empresas registradas para insertarse como proveedoras, unas 600 son de Santa Fe. “La única manera de salir adelante es produciendo: es con el campo, es con la industria y con la ciencia y la tecnología”, sentenció el representante del Gobierno de Santa Fe en Faro.

La diversificación productiva apareció así como otro de los ejes de una provincia que busca aprovechar sus capacidades industriales, agropecuarias, científicas y logísticas para ampliar su participación en los mercados internacionales.

FARO, un espacio para pensar el futuro

La directora general de AgroActiva, Rosana Nardi, destacó durante la apertura el valor del encuentro entre los distintos actores de la comunidad agropecuaria y reivindicó a FARO como un espacio destinado a compartir conocimiento y construir una mirada colectiva sobre el futuro.

“Sabemos lo que pasa cuando nuestra comunidad, la comunidad del campo argentino, se encuentra, aparecen ideas, se hacen negocios, el encuentro siempre nos hace crecer”, resaltó.

En esa línea, explicó el sentido de esta tercera edición: “Por eso creamos Faro y en esta tercera edición como una manera más, como un lugar donde compartir conocimiento, un espacio para construir el futuro”.

Rosy también agradeció el acompañamiento de la comunidad agropecuaria durante los 33 años de trayectoria de AgroActiva y destacó el vínculo construido con el sector.

“Por eso también agradecer a nuestra comunidad como una forma también de reconocimiento por este acompañamiento en nuestros 33 años de trayectoria, esta comunidad de campo que nos hizo grandes y que nos sigue acompañando”, ponderó.

El encuentro fue declarado de interés municipal por el Honorable Concejo Deliberante de Rosario, distinción que fue entregada a Rosana Nardi en manos del concejal Fabrizio Fiatti.

FARO 2026 cerró una jornada que buscó mirar más allá de la coyuntura inmediata y poner al agro argentino frente a una transformación de alcance global. En un mundo con menos certezas, más disputas comerciales y nuevas reglas tecnológicas, la discusión ya no pasa solamente por cuánto producir, sino por cómo competir, cómo diferenciarse y cómo construir confianza para seguir exportando.

La idea de un mundo sin árbitro funcionó como punto de partida para una discusión que terminó abarcando mucho más que la geopolítica. Si las reglas internacionales son menos previsibles, las empresas necesitan ser más eficientes; si los mercados demandan mayor información, las cadenas deben fortalecer la trazabilidad; si la inteligencia artificial multiplica las respuestas disponibles, será necesario desarrollar mejores criterios para utilizarlas; y si aparecen nuevas oportunidades comerciales, el desafío será contar con la capacidad productiva necesaria para aprovecharlas.

En ese cruce entre incertidumbre y oportunidad se ubicó el mensaje central de FARO 2026: el agro argentino enfrenta un escenario internacional más complejo, pero también dispone de capacidades productivas, tecnológicas y empresariales para participar de esa transformación.

Los días 21 y 22 de octubre de 2026 se realizará en la Bolsa de Comercio de Rosario el X Congreso Nacional de Trigo, uno de los principales encuentros científico-tecnológicos vinculados al cultivo en Argentina.

Esta décima edición tendrá además un significado especial: se cumplen 40 años del primer Congreso Nacional de Trigo, realizado en 1986. Cuatro décadas después, el encuentro volverá a reunir a investigadores, profesionales, productores, empresas y referentes de la cadena triguera para analizar los principales desafíos y oportunidades que plantea el cultivo.

El 23 de octubre, la actividad continuará con una jornada a campo gratuita, con inscripción previa, en la Facultad de Ciencias Agrarias de Zavalla, donde se presentarán nuevos materiales y diferentes alternativas de manejo del cultivo. La organización está a cargo de la Universidad Nacional de Rosario, a través de la Facultad de Ciencias Agrarias de Zavalla, la Facultad de Agronomía de la Universidad de Buenos Aires (FAUBA), el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), el Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (INIA, Uruguay) y la Bolsa de Comercio de Rosario Durante las dos jornadas en la Bolsa de Comercio de Rosario se desarrollarán conferencias plenarias y presentaciones de trabajos, organizadas en torno a seis grandes ejes temáticos: mejoramiento genético y biotecnología; rendimiento potencial y brechas; economía del agua y los nutrientes y promotores de crecimiento; estreses bióticos, protección vegetal y productos biológicos; tecnologías digitales y Agtech; y calidad comercial e industrial, agregado de valor y manejo postcosecha.

El X Congreso Nacional de Trigo será así una nueva oportunidad para reunir conocimiento, investigación, innovación y experiencia en torno a uno de los cultivos estratégicos para la agricultura argentina, fortaleciendo el intercambio entre la ciencia, la producción y los distintos actores de la cadena. 21 y 22 de octubre – Bolsa de Comercio de Rosario 23 de octubre – Jornada a campo gratuita, con inscripción previa – Facultad de Ciencias Agrarias de Zavalla Más información: congresonacionaldetrigo.agro.uba.ar Inscripciones: Inscripciones al Congreso Nacional de Trigo

La Bolsa de Comercio de Rosario recibió este martes la cuarta edición del OktoberINVESTfest Latam, que por primera vez se realizó en Argentina y reunió en la ciudad a fondos de venture capital, empresas tecnológicas en etapa de expansión y referentes de los ecosistemas de innovación de Alemania y América Latina. Entre las compañías participantes, PolyMera, startup uruguaya de base biotecnológica, fue seleccionada para viajar a Alemania en 2027 y participar de una agenda de vinculación especialmente diseñada para profundizar su relación con ese ecosistema de innovación.

La actividad fue organizada por la BCR, a través de BCR Innova, junto con el Hub de Negocios & Innovación del Estado de Baviera para Sudamérica, con el objetivo de generar oportunidades de inversión, coinversión, internacionalización y vínculos de largo plazo entre ambos ecosistemas.

La apertura estuvo encabezada por el Presidente de la Bolsa de Comercio de Rosario, Pablo Bortolato; el Intendente de Rosario, Pablo Javkin; el Subsecretario de Conocimiento para el Desarrollo del Ministerio de Desarrollo Productivo de Santa Fe, Ernesto Turcato; y María Victoria Ehret, Oficial del Departamento de Agricultura y Alimentación para el Cono Sur de la Embajada de Alemania.

Bortolato destacó la evolución de la Bolsa como espacio de articulación entre producción, mercado de capitales e innovación. “La Bolsa ha sido siempre un motor de desarrollo agroindustrial y del mercado de capitales. Pero entendemos que el futuro se construye con innovación”, afirmó. En ese marco, recordó que BCR Innova lleva más de ocho años trabajando con el ecosistema emprendedor y ya vinculó a más de 100 startups con el clúster agroindustrial y el sistema financiero.

Las autoridades coincidieron además en las condiciones que posicionan a Rosario y Santa Fe como un polo con potencial para la innovación. Torcuato puso el foco en las capacidades de investigación científica y desarrollo tecnológico, la existencia de empresas que ya compiten globalmente y un entramado institucional capaz de articular esos recursos. Javkin, por su parte, destacó el talento, la tradición productiva y la capacidad de cooperación de la ciudad. “Uno de nuestros grandes desafíos es aprovechar y multiplicar el talento que nuestra ciudad tiene”, sostuvo.

Desde la Embajada de Alemania, Ehret resaltó la cooperación entre ambos países y el papel de la innovación para afrontar desafíos vinculados con la transformación industrial, la energía, la seguridad alimentaria y el cambio climático.

Fondos, empresas y reuniones de negocios entre Alemania y América Latina

El encuentro contó con la participación de Simon Herzog, de UnternehmerTUM; Christoph Braun, de Acton Capital; Raamu Moneyam, de rEnergy Partners; Thomas Klaue, de VNT Management; y Victoria García Labari, Senior Program Manager de German Accelerator para América Latina.

Los intereses de los fondos y organizaciones participantes abarcan un amplio abanico de sectores que excede al agro, entre ellos inteligencia artificial, software, DeepTech, movilidad, tecnologías industriales, energía, ClimateTech, FinTech, HealthTech, comercio electrónico, energías renovables y transición energética.

Durante la jornada, 10 empresas tecnológicas latinoamericanas en etapa de expansión presentaron sus desarrollos ante inversores y especialistas. A su vez, los fondos realizaron reverse pitches, una modalidad en la que son los propios inversores quienes presentan sus tesis, sectores de interés y criterios de inversión frente a las compañías.

El programa incluyó además conversaciones sobre internacionalización y crecimiento global, mesas de diálogo sobre las oportunidades y desafíos para conectar Alemania y América Latina, espacios de networking y reuniones 1 a 1 previamente coordinadas entre inversores y empresas, orientadas a generar oportunidades concretas de inversión y desarrollo de negocios.

Como cierre, PolyMera fue elegida entre las compañías participantes para acceder a un viaje a Alemania en 2027 acompañado por una agenda de reuniones y actividades especialmente armada para profundizar su vinculación con el ecosistema alemán. La startup uruguaya desarrolla biopolímeros superabsorbentes y biodegradables a partir de bacterias antárticas, con potencial de aplicación en distintas industrias.

La realización del OktoberINVESTfest permitió vincular directamente las capacidades productivas, científicas, tecnológicas y financieras de Rosario y la región con actores internacionales, y profundizar el trabajo de la Bolsa para conectar empresas y emprendimientos con capital, conocimiento, socios estratégicos y nuevos mercados.

“Cuanto más unidos estemos quienes desarrollamos operaciones aéreas especializadas, mayores serán nuestras posibilidades de capacitarnos, mejorar permanentemente la seguridad operacional, dialogar con las autoridades y representar profesionalmente nuestras actividades”. Con ese concepto, el presidente de la Federación Argentina de Cámaras Agroaéreas (FeArCA), Diego Martínez, abrió el segundo día del primer Congreso de Aeroaplicación y Combate de Incendios, realizado en Marcos Juárez, Córdoba, organizado por Falconer Aviation e Icaros Aviación, con el apoyo de FeArCA y la Fundación Benet. Además, planteó que uno de los principales ejes del encuentro fue fortalecer los vínculos entre los distintos actores de la aviación especializada. Durante su apertura, Martínez destacó la importancia de generar un vínculo más cercano entre FeArCA y las empresas y profesionales dedicados a la lucha aérea contra incendios, y propuso avanzar en un espacio de participación y representación para esta actividad dentro de la Federación. “No se trata solamente de sumar una actividad a una institución, se trata de sumar conocimiento, experiencia y capacidad de trabajo”, sostuvo.

En ese marco, el secretario de FeArCA, Juan Molina, realizó una evaluación a campo desarrollada durante el Congreso, en la que cinco configuraciones de pulverización fueron analizadas en condiciones reales de trabajo. La prueba involucró un avión Air Tractor AT-502, drones DJI T100 y XAG P150, una pulverizadora Metalfor y un equipo terrestre Tecno MCG.

El trabajo estuvo a cargo del equipo técnico de Grupo APC, en el marco de su Programa de Mejora Continua de la Calidad de Aplicaciones en donde se utilizaron tarjetas hidrosensibles y distintos indicadores para evaluar la calidad de las aplicaciones y la deriva. Las pruebas se realizaron con condiciones ambientales variables, con vientos de entre 4 y 16 km/h, aproximadamente 20 °C de temperatura y 61% de humedad relativa. Uno de los principales objetivos de la experiencia fue avanzar en una comparación basada en mediciones concretas y no solamente en percepciones. Las distintas tecnologías trabajaron con configuraciones adaptadas a sus características operativas y fueron analizadas considerando cobertura, tamaño y distribución de gotas, factor de dispersión y eficiencia, variables que posteriormente fueron integradas en el Índice de Calidad APC. Los resultados mostraron diferencias según la tecnología y, fundamentalmente, según el objetivo agronómico.  Para Molina, el valor de la experiencia estuvo precisamente en evitar conclusiones simplistas. El objetivo no fue establecer qué tecnología es mejor, sino observar qué sucede cuando diferentes sistemas son medidos bajo condiciones reales y qué posibilidades existen de mejorar su desempeño mediante una correcta configuración.

La experiencia también incorporó la medición de deriva. En drones y equipos terrestres se realizaron mediciones a 10, 20, 30 y 40 metros, observándose una disminución de los valores a medida que aumentaba la distancia respecto del área aplicada. En el caso del avión, la evaluación se extendió hasta los 100 metros, registrándose valores de 0,96 a 25 metros; 0,65 a 50 metros; 0,42 a 75 metros y 0,20 a 100 metros.

Es importante destacar que, en el caso de la pulverizadora terrestre, distintas condiciones operativas impidieron trabajar con el volumen inicialmente previsto, situación que incidió en la calidad obtenida y que también permitió evidenciar cuánto influye la configuración en el resultado final.

De esta manera, el Congreso permitió poner en discusión una idea central para la evolución de la actividad: la tecnología es una herramienta, pero su potencial depende del conocimiento, de la capacitación y de la capacidad de configurar correctamente cada equipo de acuerdo con el objetivo de la aplicación y las condiciones de trabajo.

El encuentro contó además con la participación de especialistas y referentes de distintos países, que llegaron a Marcos Juárez para compartir experiencias y conocimientos vinculados tanto con la aeroaplicación como con la lucha aérea contra incendios. Para FeArCA, esta participación internacional también reflejó la importancia de generar espacios de intercambio y construcción colectiva.

Como parte de las actividades, el comunicador y conferencista Juanjo Vargas brindó una charla motivacional orientada a unificar y fortalecer a la comunidad de la aviación agrícola, poniendo en valor la importancia de generar identidad, unidad y sentido de pertenencia dentro del sector.

Desde FeArCA destacaron que este primer congreso representa un punto de partida para profundizar el trabajo conjunto entre la aviación agrícola y la lucha aérea contra incendios, promoviendo capacitación, profesionalización, seguridad operacional y una mayor integración de todos los actores que forman parte de las operaciones aéreas especializadas.

SOBRE FeArCA

La Federación Argentina de Cámaras Agroaéreas es una entidad sin fines de lucro creada para desarrollar, fomentar y difundir la Aviación Agrícola en todas sus aplicaciones. Es la representante de la Aviación Agrícola Argentina.

Es su misión trabajar en conjunto con otras entidades gubernamentales y organismos oficiales relacionados con la actividad del sector agropecuario, para formular y ejecutar iniciativas que tiendan a la protección, mejoramiento y progreso de la actividad agroaérea en el país y el MERCOSUR. FeArCA integra la Red de Buenas Prácticas Agropecuarias Nacional (Red BPA) y el Comité de Aviación Agrícola del Mercosur.

www.fearca.org

Acerca de la Fundación Benet

La Fundación Benet nace del espíritu de colaboración entre distintos actores del agro, con la misión de integrar innovación, conocimiento y sustentabilidad en los procesos productivos. Su propósito es fortalecer una agricultura más responsable, eficiente y colaborativa, generando soluciones colectivas para los desafíos actuales y futuros del sector.

www.fundacionbenet.org

Yara convocó a dos expertos, uno en clima y otro en nutrición,  para brindar la mejor recomendación para nutrir cultivos en este ciclo que tiene un impacto diferencial entre zonas productivas.

Los productores enfrentan una campaña particular, marcada por la incertidumbre que plantea el año Niño y el impacto potencial sobre la productividad de los cultivos.

Frente a esto, en una capacitación virtual titulada “Claves de nutrición para transitar un año Niño”, Yara abordó conceptos claros y concretos sobre la fertilización de los cultivos extensivos e intensivos junto a dos especialistas: uno en Agroclimatología, Eduardo Sierra, y el Dr. en Ciencias Agropecuarias, Gabriel Espósito.

En la descripción general del panorama del año Niño, Sierra sostuvo que ya están las condiciones dadas las condiciones en la “zona control” del Pacífico Ecuatorial para que el desencadenamiento de un ciclo con lluvias abundantes y por encima del promedio para la Región Pampeana.

“Los registros térmicos actuales en el océano Ecuatorial demuestran que no será un Niño típico, sino que tendrá un mayor impacto, comparable con lo sucedido con los ‘super Niños’ de las campañas 1982/83, 1991/92, 1997/98 y 2015/16”, advirtió el experto y, agregó, que la expresión máxima de esta temporada en Argentina se sentirá recién en febrero de 2027. 

Por ahora, sostuvo Sierra, en la región Pampeana se mantienen los efectos del año Niña que se está terminando, con lo cual se mantendrá el clima templado hasta noviembre, con la entrada excepcional de ciertos pulsos polares, y un aumento de las lluvias que comenzará a finales de septiembre. De este modo, la temporada de “El Niño” quedará definida, aproximadamente, entre octubre de 2026 y abril de 2027. 

A lo largo de dicho semestre, será decisivo que los cultivos tengan una correcta implantación, la disponibilidad de nutrientes en el momento indicado y los mecanismos de defensa preparados, ante la probable condición futura del clima. Afrontar estos retos productivos se logra a partir de una nutrición basada en el diagnostico mediante el análisis de suelo.

“Es crucial que las etapas vegetativas sean vigorosas, donde la fertilización cumple un rol crítico en el desarrollo radical, atendiendo a los nutrientes necesarios que los suelos acusan cada vez mayores deficiencias, como es el caso del fósforo y del zinc, fundamentales para atravesar diversas situaciones de estrés, garantizando un buen crecimiento radical el primero y actuando como antioxidante y regulador del crecimiento, el segundo.”, destacó Espósito.

Para el caso puntual del maíz, el experto se refirió también al nitrógeno y al impacto del magnesio como un “antiestresante térmico”, que acusa año a año mayores deficiencias en la zona productiva.

“Una de las claves de este ciclo será la provisión apilada de los nutrientes ya que el maíz deja de producir un 25%, si solo se lo fertiliza con nitrógeno versus la práctica de cubrir nutrientes necesarios como nitrógeno, fósforo, azufre, boro, zinc, calcio y magnesio”, mostró el experto.

Además, enfatizó que es fundamental que las aplicaciones de nitrógeno sean divididas, y contemplar la elevada demanda del nutriente en estadios posteriores a la floración. En este sentido, el uso de fuentes a base de nitratos permiten no solo una adecuada sincronía con la demanda a lo largo del cultivo sino también, la mayor eficiencia en el uso de N.

También sugirió revisar la dosis de azufre, ya que los suelos están cada vez más empobrecidos en este nutriente, a la vez que diagnosticar los niveles de boro, que es un nutriente interviniente durante la floración.

Espósito también citó a los nutrientes fundamentales para la caña de azúcar, dirigiéndose a la región del Noroeste argentino. En este sentido, adecuados niveles de nitrógeno, fósforo, potasio, magnesio, zinc, boro y hierro son fundamentales para la producción azucarera.

Respecto a la soja, el especialista destacó, “Recordar  que el cultivo tiene significativa respuesta a la fertilización de arranque con fósforo, azufre y zinc. Además, es fundamental la incorporación del boro, tanto en soja como en girasol, en sus planes nutricionales con el objetivo de fijar un mayor número de flores. De la misma manera que en el maíz, si apilamos fósforo, azufre y boro, los rendimientos aumentan hasta un 16% en la soja”. 

Por último, se destacó la estrategia defensiva que ofrece la bioestimulación frente a periodos de alto estrés térmico, especialmente probables en el mes de enero.

En resumen, los expertos explicaron que, conseguir una buena estructura de cultivo, una nutrición balanceada y apilada con diferentes nutrientes es la mejor estrategia defensiva ante el escenario de esta campaña.  

FARO | Edición AFA: guía completa de la jornada del miércoles 7 de octubre en Rosario

Cinco especialistas, una jornada y un tema: cómo produce y exporta el agro argentino en un escenario internacional sin liderazgo claro. Organizan Agroactiva y Salones Puerto Norte. El acceso con invitación especial sin cargo se habilita con el código FARO-AGROACTIVA.


QUÉ ES

FARO — Foro Agroindustrial Argentino es una jornada de análisis y debate que llega a su tercera edición. La organizan Agroactiva y Salones Puerto Norte en la ciudad de Rosario, y este año lleva por nombre FARO | Edición AFA, con Agricultores Federados Argentinos como sponsor del naming.

CUÁNDO Y DÓNDE

Miércoles 7 de octubre de 2026, de 9:00 a 16:00.
Centro de Convenciones Puerto Norte — Av. Dr. Luis Cándido Carballo 178, Rosario, Santa Fe.

DE QUÉ SE TRATA: CAMPO G-ZERO

El concepto que ordena la jornada es el G-Zero, un término acuñado por Ian Bremmer, presidente de la consultora de riesgo político Eurasia Group, para describir una etapa en la que ninguna potencia tiene la capacidad ni la voluntad de ordenar el sistema internacional. Ni Estados Unidos, ni China, ni Europa.

La metáfora es física: gravedad cero. El G7 y el G20 siguen existiendo, pero ya no gravitan.

En ese escenario, las reglas del comercio, la energía y los alimentos se vuelven inestables, fragmentadas y profundamente políticas. Para la Argentina, uno de los principales proveedores globales de alimentos y bioenergía, eso no es un debate teórico: es el contexto en el que se define cada campaña.

La propuesta del foro es que el modelo basado en volumen y precio cede lugar a otro donde los datos, la certificación, la trazabilidad y el análisis político-regulatorio pasan a ser parte del negocio. Y detrás de todo, una pregunta que da vuelta el ánimo del sector: si el mundo entero empezó a funcionar sin reglas fijas, ¿puede la experiencia argentina de producir en la incertidumbre convertirse en una ventaja competitiva?

QUIÉNES DISERTAN

Maximiliano Díaz — Magíster en Políticas Públicas y socio de Endógena Consultora. Analizará el acuerdo Mercosur–Unión Europea y su impacto concreto en las cadenas de soja, maíz, bovinos, arroz y miel. 9:30 hs.

Andrés Malamud — Politólogo de la Universidad de Lisboa, referente en política comparada y relaciones internacionales. «El mundo sin árbitro: qué es el G-Zero y por qué importa al agro». 10:45 hs.

Roberto Vassolo — Profesor de Estrategia del IAE Business School. «Estrategia para un mundo móvil»: cómo diseñar una ventaja competitiva cuando el horizonte y el suelo se mueven. 11:45 hs.

Juan Pablo Cosentino — Especialista en tecnología e innovación. «El código como escudo»: inteligencia artificial, blockchain y trazabilidad digital como nueva infraestructura de confianza. 14:00 hs.

Santiago Giraud — Economista y responsable de Macroeconomía del Área de Economía de CREA. El nuevo contexto para las empresas agropecuarias y los desafíos de la economía argentina. 14:45 hs.

Modera la jornada Carola Urdangarín.

LA AGENDA COMPLETA

9:00 — Acreditación y bienvenida
9:30 — Acuerdo Mercosur–UE · Maximiliano Díaz
10:15 — Apertura institucional
10:45 — El mundo sin árbitro · Andrés Malamud
11:45 — Estrategia para un mundo móvil · Roberto Vassolo
12:30 a 14:00 — Break y networking
14:00 — El código como escudo · Juan Pablo Cosentino
14:45 — El nuevo contexto para las empresas agropecuarias · Santiago Giraud
16:00 — Cierre de la jornada

A QUIÉN ESTÁ DIRIGIDO

A productores y empresarios agropecuarios que necesitan entender el contexto global para planificar inversiones; a consultores y asesores técnicos; a ejecutivos de agroexportadoras, traders, bancos y cooperativas; a referentes de cámaras e instituciones del sector; a periodistas especializados; y a estudiantes de carreras vinculadas al agro.

CÓMO PARTICIPAR

Los cupos son limitados. El registro se realiza en la web de Agroactiva con el código FARO-AGROACTIVA, que habilita el acceso con invitación especial sin cargo a la jornada completa.

ACREDITACIÓN DE PRENSA

Los medios que quieran cubrir la jornada pueden acreditarse en https://inscripcion.ar/faro2026/ indicando el medio al que pertenecen. La mesa de acreditación  9:00 hs. Habrá fotos en alta, gacetillas y coordinación de entrevistas con los disertantes.

ORGANIZAN Y ACOMPAÑAN

Organizan: Agroactiva y Salones Puerto Norte, Congress Rental y Puro Catering.
Acompañan: AFA (Agricultores Federados Argentinos), Sherwin Williams MC Pinturas, Banco Nación, Gobierno de Santa Fe, CREA, COFCO International, Gimetal, Urquiza Apart Hotel & Suites, Carat Hotel y Mediterráneo Hotel & Spa.

La campaña gruesa es el momento en el que el maíz y otros cultivos de verano se hacen protagonistas del campo argentino. Este ciclo 2026-27, se presenta con buenos perfiles hídricos en los campos, y la nutrición balanceada será clave para aprovechar el potencial productivo.

En el lanzamiento de la campaña gruesa, la Bolsa de Cereales de Buenos Aires estimó que las 8,4 millones de hectáreas que se sembrarán con maíz podrían producir unas 66 millones de toneladas de grano, un 3,1% más que la campaña anterior.

Las perspectivas de un evento El Niño de fuerte intensidad marcan un punto de atención para los productores: podría favorecer la disponibilidad de agua y generar buenos perfiles hídricos para la campaña en la zona núcleo, al tiempo que plantea el desafío de gestionar escenarios de elevada humedad y anegamientos en algunas zonas.

Claves para una estrategia de nutrición eficiente

Desde hace más de 25 años, Profertil acompaña a productores de todo el país con recomendaciones para una nutrición eficiente de los cultivos, basada en información y buenas prácticas agronómicas: aplicando las fuentes adecuadas, en el momento oportuno, en la dosis correcta y de la forma más eficiente.

Para esto, se hace indispensable el análisis de suelo. Conocer la disponibilidad de nutrientes, identificar limitantes y planificar una estrategia de nutrición acorde a cada ambiente permite optimizar recursos y mejorar la eficiencia productiva.

El nitrógeno que aporta la urea granulada es clave para el desarrollo del cultivo de maíz. La disponibilidad de nitrógeno configura la biomasa que cada planta tendrá disponible para eficientizar los 3 componentes clave de rendimiento:

  • N° de espigas/m2,
  • N° de granos/espiga,
  • y peso de los granos.

Para acompañar una gestión más eficiente del nitrógeno, productores cuentan con tecnologías que ayudan a reducir pérdidas y mejorar el aprovechamiento del fertilizante aplicado. Entre ellas se encuentra eNeTOTAL PLUS, una urea protegida con inhibidor de la ureasa, que disminuye la pérdida de nitrógeno por volatilización, asegurando mayor disponibilidad para el cultivo.

En ese camino, Profertil acompaña a productores de todo el país con conocimiento, con el objetivo de producir más y mejores alimentos, nutriendo la tierra de forma sostenible.

Acerca de Profertil

Somos Profertil, la principal empresa argentina dedicada a la producción y comercialización de fertilizantes para una agricultura más eficiente y sostenible. Con nuestro trabajo damos vida a la tierra para que genere más y mejores alimentos para Argentina y el mundo.

Desde 2001, nuestra planta productiva opera en Ingeniero White. Nuestro producto central es la urea granulada, un fertilizante nitrogenado clave para mejorar el rendimiento de los cultivos. Producimos anualmente más de 1.320.000 tn de urea y 790.000 tn de amoníaco.

Somos una compañía argentina conformada por Adecoagro (90%) y la Asociación de Cooperativas Argentinas – ACA (10%), fortaleciendo un modelo de industria nacional comprometida con el desarrollo del país.

Sitio web: www.profertil.com.ar

En redes sociales: @ProfertilAgro en Facebook, Twitter, LinkedIn, Instagram, YouTube, y Profertil en Spotify y Apple Podcasts.

Después de 20 años de trabajo, se anunció la apertura del mercado japonés para la carne vacuna argentina proveniente de todo el territorio nacional. Hasta el momento, solamente estaban habilitados los envíos desde la Patagonia.

“Desde el IPCVA felicitamos a las autoridades del Gobierno Nacional por este gran logro, en el que venimos trabajando desde hace tantos años”, aseguró Georges Breitschmitt, presidente del Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (IPCVA), quien se encuentra acompañando la misión oficial por Asia.

“Está claro que todavía queda mucho trabajo por hacer, pero no deja de ser un hito muy importante para la carne vacuna argentina”, agregó.

Según anunció en sus redes sociales el ministro de Economía de la Nación, Luis Caputo, “Japón importa de todo el mundo carne bovina de alta calidad por más de USD 3.000 millones anuales. Esta apertura crea nuevas oportunidades para la producción y las exportaciones argentinas. También, reconoce la calidad de nuestra carne y la solidez de nuestro sistema sanitario”.

Si bien aún están pendientes las visitas sanitarias a nuestro país, Breitschmitt estimó que durante el primer trimestre de 2027 podrían concretarse los primeros embarques que hablita este nuevo acuerdo hacia Japón.

Se trata de un mercado de alto valor que presenta oportunidades para distintos productos de la industria frigorífica argentina, especialmente para la lengua bovina, uno de los productos más apreciados por los consumidores japoneses.

El IPCVA lleva adelante distintas acciones en el mercado japonés desde 2015. En 2017, el Instituto acompañó al Estado Nacional en las gestiones que permitieron la apertura para las carnes provenientes de la Patagonia, región reconocida como libre de fiebre aftosa sin vacunación. Desde entonces, continuó trabajando junto con las autoridades nacionales con el objetivo de extender el acceso al resto del territorio argentino.

Como parte de esa estrategia de posicionamiento y promoción, entre 2019 y 2023 el IPCVA también participó en Foodex Japan, una de las principales ferias de alimentos y bebidas de Asia, que se realiza anualmente en Tokio.

En el marco de la tradicional “Semana del Huevo y del Día Mundial del Huevo”, la Cámara Argentina de Productores e Industrializadores Avícolas (CAPIA) presentó el balance del sector, destacando el sostenido crecimiento en el consumo per cápita y el compromiso de la industria con modelos productivos cada vez más eficientes y sustentables.

Al respecto, el Dr. Javier Prida, Presidente Ejecutivo de CAPIA, brindó un panorama del desempeño de la actividad:

«El año pasado cerramos con una producción de 406 huevos per cápita, de los cuales 398 se destinaron al consumo en el mercado interno. Para este 2026 proyectamos alcanzar una producción cercana a los 440 huevos per cápita, manteniendo una oferta sólida donde unos 430 huevos quedarán en la mesa de los argentinos. Esto ratifica al huevo como una proteína amigable, saludable, económica y de facilísimo acceso para toda la población.»

Proyecciones productivas y generación de empleo para 2026

Las estimaciones de CAPIA para el cierre de 2026 reflejan la consolidación del sector avícola nacional:

  • Facturación Global: Se prevé superar los U$S 2.200 millones.
  • Parque Productivo: La cadena contará con un plantel de 67 millones de gallinas ponedoras.
  • Empleo: La actividad involucrará a más de 32.000 personas entre empleos directos e indirectos.

Innovación y Economía Circular: el nuevo desafío de la industria

Más allá de responder a la demanda de una proteína de altísima calidad nutricional, la industria del huevo en Argentina avanza decididamente hacia la sustentabilidad a través de procesos de economía circular.

 

Desde CAPIA destacaron el trabajo de sus asociados  productores e industrializadores avícolas que integran de punta a punta el circuito productivo, transformando sus propios cereales en alimento para las aves y comercializando luego el huevo fresco o procesado. Asimismo, mediante el proceso de cascado e industrialización, el cascarón es reaprovechado para la generación de diversos subproductos.

Un hito clave en esta agenda ambiental lo constituye el tratamiento de los efluentes y residuos orgánicos:

«Estamos trabajando fuertemente en el aprovechamiento integral del guano. Se están realizando inversiones muy importantes en el sector para procesarlo y comercializarlo como enmienda orgánica o fertilizante, según el tratamiento técnico aplicado, cerrando así un ciclo productivo cada vez más eficiente y respetuoso con el medio ambiente», concluyó Prida.

Los mercados internacionales abren una ventana histórica para el sorgo argentino. Con una fuerte demanda de China, caídas productivas en competidores claves como EE. UU. y Australia, precios en alza y el impacto de la chicharrita que reordena los planteos ganaderos en el norte, el cultivo se posiciona como un negocio de alta rentabilidad.

Salto, septiembre de 2026: La campaña gruesa encuentra al sorgo argentino en un momento bisagra. Lejos de ser un cultivo secundario, tres variables estructurales se alinean hoy para diagramar una oportunidad económica única, donde la clave del éxito pasa por definir con precisión quirúrgica el híbrido a sembrar según el objetivo comercial.

  1. Sorgo granífero: EE.UU. y Australia ante una caída histórica:

El Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA) informó un desplome mayor al 36 % en su cosecha de sorgo a causa de la sequía (incluso se espera que la caída sea mayor en cuanto avance la campaña). A este déficit se suma una menor oferta exportable por parte de Australia cuyo calculo de cosecha está en el orden del 28% menos. Estos porcentajes se traducen en más de 2 millones de toneladas menos de grano en el mercado internacional.

En la vereda de enfrente, China mantiene un apetito voraz, absorbiendo entre el 80 % y el 90 % del sorgo global. Ante este escenario, la gran pregunta para el productor no es si sembrar, sino qué material elegir para capturar los mejores márgenes.

Para conquistar el mercado de exportación, la distinción técnica es fundamental, especialmente en lo que respecta al contenido de granos y taninos. En este segmento, el portfolio de RAGT Semillas sobresale con dos opciones tecnológicas de vanguardia: TOB 63 T: Un híbrido con tecnología S-Protect, gran adaptabilidad y excelente rendimiento en grano con alto contenido de taninos; y TOB 1078 IG SFull: un material de máximo potencial que combina la genética de alto rinde con la tecnología igrowth, aportando tolerancia a herbicidas del grupo de las imidazolinonas y S-Protect, tolerancia a pulgón amarillo (Melanaphis sacchari).

 

  1. Doble propósito y ganadería: una alternativa blindada en el norte

La amenaza latente de la chicharrita del maíz (Dalbulus maidis) en el NOA y el Centro-Norte del país devolvió al sorgo al centro de la escena ganadera, al tratarse de un cultivo que no hospeda al vector.

El productor pecuario busca hoy flexibilidad y versatilidad: híbridos que respondan con eficiencia tanto al pastoreo directo como a la confección de reservas (silaje de planta entera). En el segmento de doble propósito, se destaca TOB 1074 IG, el único silero con doble tecnología del mercado. Ofrece un alto rendimiento en grano, destacada aptitud silera y un balance óptimo entre fibra y energía, ideal para sistemas ganaderos intensivos y eficientes.

  1. Muy buenos precios y rindes que podrían duplicarse:

Más allá de la exportación, el sorgo demuestra día a día una gran superioridad económica a nivel local, en especial en planteos de zonas semiáridas. En cuanto a precios, hoy el sorgo supera los U$D 190 y la tendencia va en aumento.

En zonas de alto potencial, los rindes podrían duplicarse, gran parte del verdadero rinde se resigna por fallas en el manejo. Así lo advierte Federico Pisoni, Gerente Comercial y de Marketing de RAGT Argentina: «Hoy, por no considerar variables clave como la fecha de siembra, la densidad y el momento de cosecha, estamos perdiendo más del 70 % del rinde potencial. En áreas de alto potencial estamos logrando techos de 12.000 a 14.000 kilos, pero el promedio nacional sigue siendo bajo. Tenemos que duplicar ese rendimiento para consolidarnos como jugadores globales».

Sanidad asegurada: Como respaldo fundamental frente a las exigencias sanitarias actuales, todo el porfolio de materiales de RAGT incorpora la tecnología S-Protect, garantizando una sólida tolerancia frente al pulgón amarillo del sorgo, una herramienta ya indispensable para blindar el margen del productor.