En la misma se realizó un relevamiento de temas para la programación de futuros cursos para los estudiantes de estos establecimientos educativos. El encuentro virtual con docentes y directivos de establecimientos educativos agrarios de la Provincia de Buenos Aires estuvo a cargo del Director Académico, Ing. Marcelo Regúnaga y el equipo del Departamento de Capacitación y Formación de la entidad, Karina Coria y Soledad Brucceri donde se establecieron contenidos educativos sobre actualizaciones del sector para dictar a los estudiantes del último año de estas escuelas agrarias.

Esta acción de Responsabilidad Social de la entidad se articula a partir de una necesidad puntual de las escuelas que perimirá a cientos de estudiantes completar su trayecto educativo formal con las horas de prácticas profesionalizantes previstas por la Ley de Educación Técnica, en tiempos del COVID-19, situación que les resulta muy difícil.

En esta actividad participan docentes y directivos de Tres Arroyos; EESA N° Necochea; EESA N° 1; Lobería EESA N° 1; Tandil EESA N° 1; Trenque Lauquen; CEPT N° 11; Bragado CEPT N° 26; Monte EESA N1, entre otras.

Algunos contenidos en elaboración para los estudiantes son:

  • Protocolos de seguridad e higiene en tiempos de Covid – 19
  • Bases e instrumentos para la gestión de los agronegocios
  • Buenas practicas Agrícolas
  • Negocios en el mercado interno de granos

Gracias a la articulación del Plan Estratégico de RSE de la entidad con el sector educativo agrario, a través de docentes y directivos de escuelas agrarias, más de 300 estudiantes podrán terminar su tecnicatura en la Provincia de Buenos Aires.

Este novedoso producto biológico de Summit Agro aumenta las defensas de los cultivos de trigo y soja, otorgándoles una mayor capacidad para hacerle frente a diferentes tipos de estreses bióticos y abióticos.

Si uno elige vacunar a sus seres queridos, a sus mascotas, a su ganado, y vacunarse a uno mismo, ¿por qué no vacunar a sus cultivos si ello fuera posible?

Hoy esto es posible gracias a Howler, un producto de Summit Agro netamente biológico, que surge como resultado de la investigación desarrollada por un grupo de científicos del CONICET, en conjunto con la Estación Experimental Agroindustrial Obispo Colombres de Tucumán (EEAOC) y con la Universidad de Tucumán. Ellos descubrieron una nueva proteína natural extraída de un patógeno fúngico de la frutilla, llamado Acremonium Strictum SS71, que activa y aumenta las defensas en las plantas, mejorando su nivel de protección frente a distintos tipos de estreses bióticos y abióticos. No contiene microorganismos vivos, ya que el principal ingrediente activo es una proteína extracelular.

Así lo cuenta el Ing. Agr. Vicente De Lisi, el responsable de desarrollo comercial del NOA con casi 10 años de experiencia en investigación de campo en la Estación Colombres.

En sus numerosos estudios, los investigadores encontraron que esta proteína vegetal desencadenaba un proceso de síntesis de defensa de la planta y que la preparaba para cuando llegara el individuo que tenía la capacidad de enfermarla. Entonces la planta de frutilla recibía mejor estos patógenos. Los trabajos demostraron que, aplicando esta proteína, la planta desencadena un proceso de síntesis de defensa sistémico en todo su cuerpo, como si se hiciera presente la enfermedad y ella creara sus propios anticuerpos.

Al desencadenar tres vías diferentes de defensa dentro de la planta, no es un mecanismo específico dirigido a un patógeno. Es decir, a diferencia del modo de acción de un fungicida químico, Howler desarrolla un proceso generalista, no específico, de manera que la planta se defiende bien para todas las enfermedades. No obstante, cuando la presión de inóculo es mucha, el proceso termina superando la defensa y por ello se recomienda mezclarlo con el fungicida.

De esta manera, cuando los cultivos tienen mucha presión de enfermedades, dependiendo el año y las condiciones ambientales, la mejor alternativa es aplicar Howler junto a un fungicida químico, por ejemplo, RACE RM. Así, se lograrán mayores rendimientos. Asimismo, según el problema a controlar, la zona y el cultivo existen opciones en el orden de aplicación, primero el producto y luego el fungicida químico.

“De la frutilla pasamos a la soja, el trigo y la cebada, con resultados exitosos”, continúa De Lisi, y “en principio todos los ensayos se hacían para ver como bajaba el nivel de severidad de las enfermedades. Y eran tantos los ensayos que en cada uno se iba dando algún tipo de estrés diferentes, y así se descubrió que la planta no solo se prepara para soportar estrés de tipo biótico como enfermedades, sino también estreses abióticos como sequías o anegamiento”.

En cuanto a la calidad de aplicación, se recomienda trabajar con cono hueco como todo fungicida. De todas maneras, su efecto se ve favorecido por el modo de acción de Howler, que al desencadenar un proceso sistémico en la planta, no es necesario pegarle directo al patógeno como en el caso de un insecticida. Por otro lado, se adapta muy bien en mezclas de tanque con insecticidas, fungicidas sin problemas de precipitados.

El momento de aplicación en soja se recomienda desde R1 a finales de R5 y en trigo es de Z2 ó Z3 en adelante. Aunque ello depende del año ya que cuando las enfermedades se adelantan se prefiere adelantar las aplicaciones. Al ser un producto netamente preventivo, se aplica antes de la aparición de la enfermedad o del estrés. A modo de ejemplo, cuando se tiene el pronóstico de una sequía, es conveniente aplicarlo antes de que se produzca el estrés.

El Ing. Agr. Vicente De Lisi, aclara: “En cultivos de invierno lo estamos aplicando con anticipación a una helada, y entonces la planta se prepara mejor para este tipo de estrés.”

Otro beneficio de Howler es que al no actuar sobre el patógeno, no puede generar resistencia y además al ser de banda verde no deja residuos químicos.

Howler es producto del conocimiento científico que ofrece claros beneficios que redundan en la rentabilidad de los cultivos, por ello los especialistas recomiendan su uso.

Cifras y análisis de las cadenas. Ranking de las que generan más puestos de trabajo. Las claves para el futuro pospandemia. Desde el campo, la industria y hasta la ciudad ¿cuántos trabajan para tu pizza? Radiografía del empleo en un informe.

Los últimos datos de organismos oficiales confirmaron la caída del empleo ocasionada por la pandemia y el arrastre de crisis en nuestro país. En este contexto, un informe lanzado por FADA (Fundación Agropecuaria para el Desarrollo de Argentina), revela datos del trabajo que generan las cadenas agroindustriales. Cifras y análisis que son claves del futuro pospandemia.  Según el estudio, las cadenas agroindustriales generan 2 de cada 10 empleos privados a nivel nacional, es decir, más de una quinta parte de los trabajadores privados que dinamizan la economía provienen del agro y la industria. Este informe que ya está dando a conocer FADA, se profundizará en un evento virtual gratuito, este miércoles 7 de octubre a las 18:30 por ZOOM y YouTube.

El estudio también apunta a dimensionar la cantidad de gente que trabaja directa o indirectamente para nuestros alimentos y productos. “Cuando hablamos del agro se nos viene la imagen del productor cosechando o criando animales. Pero abarca mucho más, la agroindustria genera empleo desde el trabajo en un campo hasta en una oficina en la ciudad”, afirma Natalia Ariño, economista de FADA.

“Si cocinás una pizza de muzzarella, para cada ingrediente que usás, se movilizó una enorme “rueda de empleo”. Para el queso, tamberos, transportistas de leche, los de industria láctea, distribuidores y empleados del súper donde lo comprás. Lo mismo ocurre con los demás ingredientes. Para la masa, productores del trigo, molineros y toda la cadena. En el tomate y cebolla, huerteros y verduleros. También las aceiteras y los que generan las aceitunas. Pero, además, en cada uno de los procesos, intervienen agrónomos, contadores, administrativos; el personal involucrado en maquinarias, insumos, tecnología, bancos, mantenimiento, limpieza y más.  Miles de trabajadores están en tu pizza”, ejemplifica Ariño.

Haciendo un “Top Five”, las cinco cadenas que más crean trabajo son: la de frutas, verduras, hortalizas y legumbres con 12%, la de carne vacuna con 11%, soja también aporta 11%, trigo el 10% y maíz 7%. Estas cinco cadenas juntas generan la mitad de todo el empleo agroindustrial.

Del informe, también se desprende que el mayor generador de empleo es la producción (el eslabón primario) generando el 38% del total que generan las cadenas. Le siguen la comercialización con 26%, la industria con 21%, transporte y logística 8%, servicios conexos 4% y bienes de capital e insumos 3%.

Perspectivas pospandemia

El estudio revela que se generan más de 3,7 millones de puestos de trabajo desde las cadenas agroindustriales. “Y hay que pensar más allá, granos, carnes, frutas, lácteos y muchos productos más, son demandados por otros países, por lo que el país puede potenciar sus capacidades para incrementar la producción, las exportaciones, la generación de dólares y en esa rueda generar más empleos.

Para esto es necesario crear un marco de estabilidad macroeconómica, financiamiento, reglas de juego claras y una decidida política exportadora, que le brinde a los argentinos el marco para desarrollar al máximo sus capacidades”, afirma Miazzo.

“El campo y la industria generan el 22% del empleo nacional, son un motor dinamizador para la economía, que excede a la región pampeana para extenderse al NEA, NOA, Cuyo, Patagonia con un fuerte componente de federalismo a lo largo y ancho del país”, agrega Ariño. “Aún en la pandemia y por ser considerado actividad esencial, el campo y la industria pudieron seguir dinamizando sus propias cadenas y otros eslabones como la comercialización, el transporte, servicios, insumos, etc.”.

“Hay que desterrar la idea de que “campo” sólo implica producir granos, cultivar verduras o criar animales. Para producir necesitamos del campo, las regiones, las ciudades y de variados rubros, profesiones y oficios, ratifica Miazzo, “Este estudio sirve para tomar una radiografía del empleo generado en torno al agro pero que excede a lo que sucede en el campo. Podemos verlo en nuestro desayuno, donde miles de empleos están sobre la mesa. Cada mañana se necesitan parte de los 187 mil empleos que genera la cadena láctea para la taza de café con leche, también personal de la azucarera, algunos de los 385 mil trabajadores de la cadena triguera para las tostadas; si agregamos mermelada, involucra a la cadena de frutas, si nos gustan los copos de cereal, entran los cerealeros, los de algodonera en el mantel y los de forestal en la mesa donde lo servimos”, ejemplifica Miazzo.

Datos por cadenas

Enfocado desde cada tipo de cadena, del total de empleo agroindustrial, el 32% lo generan las cadenas de cereales, oleaginosas y forrajeras, otro 32% las regionales (azúcar, frutas, vino, etc.), 24% cadenas animales (vacuno, porcino, aviar, láctea, ovino y otros) los servicios conexos (financieros, seguros, contables, etc.) más otras actividades suman un 11% y 1% la de bienes de capital (maquinarias).

Relacionando cada cadena con sus etapas, se registra que el maíz tiene una alta demanda del eslabón insumos y concentra el mayor empleo en el eslabón primario en un 40%. En la de soja, un 47% de puestos los genera el eslabón primario. La triguera, genera más en la etapa industrial, con el 37%.

La cadena de carne de vaca genera el 11% de los empleos agroindustriales. Se destaca la etapa primaria. En la carne vacuna, en el primer eslabón están más de la mitad de los empleos.

Las cadenas de cultivos industriales generan el 15% del empleo agro. La vitivinícola, con mayor personal en la etapa primaria demanda un 56% del empleo de su cadena, mientras que la azucarera emplea más en el sector industrial y comercial.

La cadena de frutas, verduras, hortalizas y legumbres, generó el 12% de los puestos agro. La etapa primaria representa el 64% del total. Se destacan peras, manzanas, cítricos, papas, mandioca y batatas, entre otros cultivos.

La cadena láctea aporta el 5%. Se destaca la generación de empleo en la industria de leches, quesos, helados, yogures, crema, dulce de leche y otros. La fabricación de quesos se distingue con 36% del empleo industrial de dicha cadena.

 

-ANEXO

EMPLEO AGROINDUSTRIAL EN NÚMEROS

  • 716.317 de puestos de trabajo los generan las cadenas agroindustriales.
  • 2 de cada 10 puestos de trabajo privados se generan en las cadenas agroindustriales.
  • 22% del empleo privado a nivel nacional proviene de las cadenas agroindustriales.
  • 38% del empleo lo genera el eslabón primario, 26% comercialización, 21% industria,  15% las cadenas proveedoras de bienes y servicios como insumos, bienes de capital, servicios conexos, transporte y logística.
  • 32% del empleo lo generan cadenas de granos y forrajeras, 24% cadenas pecuarias, 32% regionales y 1% bienes de capital, 11% los servicios conexos y otras actividades.
  • Top 5 cadenas que más empleo generan: 12% Frutas, verduras, hortalizas y legumbres, 11% carne vacuna, 11% soja, 10% trigo, 7% maíz.
  • 5% de los puestos lo genera la cadena láctea, 4,7%, azucarera, 4,1%, vitivinícola, 3,2%, forestal, 3,1%  aviar, 2,8%, tabaco, 2,4% porcina, 1,6% pesca y  1,3% bienes de capital.
  • Radiografía del empleo: 18 cadenas agroindustriales, 81 ramas de actividades, 250 actividades económicas.

 

¿Qué es el Informe “Empleo en las Cadenas Agroindustriales”?

 

Es un estudio de FADA que se basa en la estimación de los puestos de trabajo generados en las cadenas agroalimentarias y agroindustriales, y su participación en el empleo nacional.

En base a 250 actividades económicas relacionadas al sector, muestra el empleo dividido por cadenas y por eslabones. Esto quiere decir: cuánto empleo genera la cadena de la soja, maíz, bovina, pesca, forestal, etc., y cuánto de ese empleo por cadena, proviene del campo, la industria, comercialización, transporte y proveedores.

El objetivo es estimar, analizar y comunicar el empleo total que generan directa e indirectamente el campo y la industria, mostrando el aporte al país en general y a las personas. Con datos y análisis, revela la importancia de la comunidad agroindustrial como motor de empleo, tanto en el campo como en las ciudades.

Un aspecto novedoso de este informe es su amplio alcance y profundidad, los datos se analizan según cada cadena, y según cada eslabón o etapa de esas cadenas. Se relevan 18 cadenas agroindustriales y 81 ramas de actividades, que desagregadas alcanzan a 250 actividades económicas.

Las fuentes de datos que se utilizan provienen fundamentalmente de fuentes oficiales como INDEC, SIPA y SRT, además de los diferentes Ministerios.

Las estimaciones se realizan a partir de datos de empleo privado registrado del Ministerio de Trabajo de la Nación en base a SIPA, y se cruzan con información de la Cuenta de Generación del Ingreso de INDEC para estimar los puestos de trabajo no asalariados y asalariados no registrados. También se utilizaron datos de trabajadores cubiertos de la SRT para desagregar cada una de las cadenas.

La investigación publicada en este 2020, corresponde a datos de 2018, debido a que son los últimos datos completos disponibles para el cálculo. Al igual que gran parte de las estadísticas, la información desagregada de empleo tiene un rezago hasta su publicación por los entes oficiales más el tiempo de investigación.

Se detallaron los distintos programas impulsados por la cartera y la forma para acceder a los mismos 

La Plata.- El Ministro de Desarrollo Agrario, Javier Rodríguez, encabezó una reunión virtual con los secretarios de Producción de 110 municipios bonaerenses, en la que presentó las líneas específicas destinadas al sector agropecuario del plan de reactivación productiva, Provincia en Marcha, y se avanzó en la articulación de las distintas herramientas con los gobiernos locales.

“Las medidas que se vienen llevando adelante desde la gestión provincial muestran que hay un Estado presente, enfocado en la reactivación del sector productivo, con todos los niveles de gobierno alineados con el pedido del Gobernador Axel Kicillof de llegar a todos y todas las bonaerenses y poner a la Provincia en Marcha”, señaló el Ministro Rodríguez.

Entre las iniciativas presentadas se encuentra el Programa de Fortalecimiento de la Cadena Bovina, que busca prevenir las enfermedades de transmisión sexual (ETS) en el ganado y así promover el incremento en la eficiencia productiva de los establecimientos pecuarios. Este plan contempla una campaña de difusión, con información unificada que estará a disposición de los Municipios, productores y laboratorios, la asistencia en la realización de análisis de laboratorio con la finalidad de diagnosticar enfermedades y mejorar los índices productivos, y una bonificación de los testeos para productores (para aquellos de hasta 100 vacas se bonificará el 100% del diagnóstico o el testeo de hasta 5 toros, y para los de más de 100 vacas, se bonificará el testeo de un máximo de 2 toros). También habrá créditos y subsidios a pequeños productores para la reposición de toros positivos de ETS que deban ser enviados a faena, que cubrirán hasta el 50 % del costo de reposición, con un límite de hasta $60.000 por animal.

El Ministro también anunció el refondeo del Fondo Pesquero, con el objetivo de fomentar el desarrollo productivo de la pesca a través de inversiones vinculadas a la actividad en los puertos bonaerenses e incorporar a los sectores pesqueros rezagados a la economía formal. Dentro de este plan de impulso a la actividad pesquera habrá créditos para capital de trabajo e inversión, con tasas fijas del 18% anual en pesos; financiamiento para adquisición de bienes de capital destinado a la ampliación de líneas de producción, inversiones en tecnología e infraestructura y construcción de buques, con tasas fijas del 22% anual en pesos; y una línea de Aportes No Reintegrables para la compra de dispositivos y elementos de seguridad en barcos.

En la misma línea, en el marco del plan Provincia en Marcha, se otorgará fondeo adicional al Banco de Insumos, que forma parte del Programa Alimentos Bonaerenses y otorga créditos en insumos veterinarios y semillas –entre otros- a pequeños productores de la agricultura familiar. El objetivo es fortalecer, promocionar y fomentar las cooperativas agropecuarias del territorio provincial. Se otorgarán subsidios de hasta $2 millones a proyectos de industrialización y agregado de valor que busquen mejorar la capacidad productiva, y se establecerá un fondo rotativo, de hasta un máximo de $1 millón por cooperativa, destinado a la adquisición de insumos.

En el marco del Diálogo por el Futuro de la Agricultura, que organiza Bayer, diferentes integrantes de la cadena global de producción alimentaria analizaron, desde distintos continentes, los desafíos que plantea la pandemia al sector.

Future of Farming Dialogue es un evento global, organizado anualmente por Bayer desde 2016, que reúne a productores, periodistas, líderes de opinión y expertos del todo el mundo, para debatir acerca del futuro de la agricultura y el desafío de alimentar a una creciente población mundial.

Con la pandemia de Covid-19 afectando a todo el mundo, la necesidad de tener un sistema alimentario resiliente, que pueda superar las dificultades, queda más clara que nunca. Justamente ese es el tema central del Diálogo por el Futuro de la Agricultura, que organiza Bayer y que ya tuvo su segundo capítulo de este año 2020, en forma virtual.

En el contexto del coronavirus, la cadena alimentaria global se ve amenazada, en el momento en el que el mundo más necesita de ella. Por eso, Bayer Crop Science reunió a un conjunto de protagonistas del agro, de distintos continentes, para analizar los desafíos que plantea la actualidad.

Heixe Axmann, una experta de Holanda en cadenas de alimentos frescos y su logística, advirtió que, en muchos casos, debido a la caída de la demanda de restaurantes y el turismo, se pierde hasta el 50% de lo que se produce.  “Eso está poniendo en riesgo la subsistencia de muchos agricultores”, manifestó. En ese sentido, reclamó “una acción urgente para ayudar a quienes sufren ese problema, particularmente en los países más pobres del mundo”.

Luego, Manuel Otero, director general del Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA), informó que, a pesar de las dificultades, la exportación de alimentos a nivel global creció un 6,7% en los últimos meses, más allá de la baja que se dio en el comercio mundial. Destacó que eso marca el lugar estratégico que ocupan los alimentos, por lo cual dijo que la agricultura “no puede parar, porque es absolutamente esencial para proteger la seguridad alimentaria y la salud de las personas”.

Por su parte, Dirk Backhaus, director de Abastecimiento de Bayer Crop Science, recordó que la compañía hizo “un esfuerzo enorme para que nuestros productos siguieran llegando a los productores de todo el mundo, pero al mismo tiempo cuidando la salud de nuestros empleados y proveedores”.

Backhaus puntualizó que uno de los ejes con los que piensan todos los procesos es la innovación, al que también se suma otro punto central: la sustentabilidad. “Que el sistema de producción sea sustentable desde el punto de vista ambiental, pero también en los aspectos económico y social, es clave para nosotros”, manifestó.

Precisó que, por ese camino, y para alimentar a 10.000 millones de habitantes que tendrá el planeta en 2030, “se debe producir en cada lugar del mundo lo que resulta más eficiente, para lo cual el libre comercio también es importante y debemos colaborar con todas las cadenas productivas y con los gobiernos para que eso sea posible”.

También participó del evento John Kowalchuk, un productor canadiense, quien brindó su testimonio sobre los ajustes que tuvo que hacer en su trabajo, sobre todo en cuestiones logísticas, producto de la pandemia, como le sucedió a muchos de sus colegas en todo el mundo.

“Hemos tomado muchas precauciones, porque nosotros somos los responsables de la producción, y contraer el virus en plena siembra o cosecha sería un gran trastorno para el negocio, más allá de nuestro problema de salud”, indicó.

En el camino de evitar que la crisis de salud se convierta en una crisis alimentaria, la holandesa Axmann dijo que “la producción de alimentos debería ser considerada a nivel mundial como un sector estratégico”.

En ese sentido, Otero, del IICA, agregó que “hay que cuidar sobre todo a los productores, que son vitales”. Manifestó también que “la tecnología digital es clave para adaptar la producción de alimentos a los desafíos que plantea el Covid-19 y en allí Bayer es uno de nuestros principales aliados”.

En el camino de producir más, en este momento tan difícil para la humanidad, fue contundente al afirmar que el desafío es hacerlo también de manera sustentable. Y no dudó en repetir que, para eso, “hay que apoyarse en la innovación que, a su vez, se basa en la ciencia”. ©

 

Sobre Bayer

Bayer es una empresa global con capacidades esenciales en los campos de ciencias de la vida de cuidados de la salud y la nutrición. Sus productos y servicios son proyectados para beneficiar a las personas, apoyando esfuerzos para superar los principales desafíos presentados por una población global creciente y envejecida. Al mismo tiempo, el Grupo busca aumentar su poder adquisitivo y crear valor por medio de innovación y crecimiento. Bayer está comprometida con los principios de desarrollo sostenible, y la marca Bayer representa confianza, confiabilidad y calidad en todo el mundo. En el año fiscal de 2018, el Grupo empleó cerca de 117.000 personas y facturó 39,6 mil millones de euros. Los gastos de capital totalizaron 2,6 mil millones de euros, gastos de I&D para 5,2 mil millones de euros. Para más información, ingrese a www.bayer.com

Diego Cifarelli será presidente de la FAIM por quinto periodo consecutivo. Lo decidieron los socios en la 66° Asamblea General Ordinaria. Los miembros de la Federación representan a más del 96% de la oferta de harina que abastece al mercado interno y al externo.

Al finalizar su nuevo mandato, Cifarelli habrá estado al frente de la Federación por 10 años. Su desafío para esta gestión estará muy conectado con los objetivos del Consejo Agroindustrial Argentino: lograr internacionalizar a todo el sector molinero para darle trabajo a la capacidad instalada que hoy está ociosa.

Al agradecer la elección sostuvo que la tarea “representa un trabajo difícil y complejo por tratarse de una de las industrias más sensibles en lo que respecta a producto terminado” y que, a pesar de todo, se ha podido “reposicionar al sector y lograr que se le reconozca su valor como uno de los más importantes de la economía argentina”.

Para finalizar, remarcó su vocación de avanzar sobre el mercado internacional y precisó: “La exportación no es una opción sino una obligación y no aplica solamente a la molinería sino que debe ser un objetivo para toda la industria del país”.

Diego Cifarelli desarrolla actividades también en la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, en la UIA, la Copal, en la Cámara Arbitral de Cereales y es director del Matba Rofex.