Durante el mes de octubre, Volkswagen ofrece beneficios exclusivos y las mejores condiciones de financiación del mercado en todos los modelos de su extensa gama, con productos financieros a tasa 0% fija, con plazos entre 12 y 18 meses y la posibilidad de financiar hasta $20.000.000. Además, los modelos Polo, Tera y Amarok financiados accederán a un exclusivo beneficio en seguros bajo el programa de cobertura Volkswagen | Zurich con 9 meses de seguro Todo Riesgo con franquicia del 6% al costo de Terceros Completo Premium.

Para los modelos de entrada de gama, Polo y Tera, se ofrece una financiación especial a tasa 0% fija con un monto de $15.000.000 y un plazo de hasta 18 meses. Los modelos Nivus, T-Cross, Taos, Virtus y Saveiro ofrecen una financiación de hasta 12 meses a tasa 0% fija con un monto de $15.000.000 y el Vento GLI y el Nuevo Tiguan ofrecen financiación de hasta 9 meses, también a tasa 0% fija con un monto máximo de $12.000.000.

Para el caso de la gama Amarok está disponible una financiación de $20.000.000 a tasa 0% fija y con un plazo de 18 meses. Específicamente para la versión “Trendline 4×2” se ofrece una financiación a tasa fija 0% a 12 meses con un monto máximo a financiar de $16.000.000.

Por otro lado, los clientes que financien su nuevo Polo, Tera y Amarok, con Volkswagen Financial Services, acceden a una promoción exclusiva del programa Cobertura Volkswagen | Zurich con 9 meses de seguro Todo Riesgo con franquicia del 6% al costo de Terceros Completo Premium otorgando la mejor protección para su 0km a un costo muy conveniente.

Todos los modelos cuentan, además, con la posibilidad de extender la garantía
por 1 año o 20.000 km con el programa “Tu VW Vale +”.

Para más información sobre estas opciones, los interesados pueden acercarse a cualquier concesionario oficial de la red Volkswagen o ingresar en www.volkswagen.com.ar/es/ofertas.html.

 

En una nueva edición de ANUGA, la feria de alimentos y bebidas más importante de Europa, el Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (IPCVA) desplegó una acción internacional con fuerte presencia digital: destacados influencers fueron invitados a descubrir, degustar y compartir en sus redes la experiencia de la carne argentina.

Desde Alemania, Bélgica, España y los Países Bajos, los creadores de contenido representan diferentes estilos de vida y enfoques gastronómicos, pero coinciden en una misma pasión: el sabor incomparable de la carne argentina.

Entre ellos se destacó el alemán Raid Gharib, fundador de Asamodo Grills, quien descubrió su fascinación por el asado durante sus viajes por Sudamérica y la transformó en un proyecto que combina técnica, diseño y pasión por el fuego. Su marca produce parrillas tipo Santa María y accesorios que acercan la cultura del asado argentino a los entusiastas europeos. En sus redes, donde comparte recetas y consejos de cocción, Gharib celebra la carne argentina como sinónimo de calidad y autenticidad.

Desde Bélgica se sumó Stefaan De Winter, reconocido food enthusiast y referente del “buen vivir”, que combina la gastronomía con el arte de disfrutar los pequeños placeres cotidianos. A través de su cuenta, muestra cómo la carne puede integrarse en preparaciones sencillas pero sofisticadas, capaces de convertir cada comida en una experiencia de encuentro y disfrute.

De España llegaron Ani y Sara, las hermanas detrás de Fit Happy Sisters, quienes desde Valencia promueven un estilo de vida saludable y equilibrado sin renunciar al placer de comer bien. Con una comunidad que supera los dos millones de seguidores, comparten recetas accesibles y nutritivas donde la carne ocupa un lugar clave como fuente natural de proteína de alta calidad. Su mensaje —centrado en el bienestar real y la alimentación consciente— conecta con un público joven que valora tanto el sabor como la salud.

Finalmente, desde los Países Bajos participó Jurino Ignacio, más conocido como Super Dushi Chef, un cocinero innovador que fusiona la tradición caribeña con la gastronomía moderna. Autor de libros de cocina y referente del proyecto Soulfood.nl, Jurino combina creatividad y raíces culturales en recetas vibrantes que celebran la diversidad de sabores. En su paso por ANUGA, incorporó la carne argentina en propuestas donde la técnica y la identidad se encuentran en equilibrio perfecto.

Durante su visita al pabellón Argentine Beef en Koelnmesse (Colonia, Alemania), los influencers participaron de degustaciones, experiencias culinarias y producciones audiovisuales junto al equipo de parrilleros argentinos. En sus redes sociales compartieron videos y testimonios que destacaron la terneza, jugosidad y sabor inconfundible de la carne argentina, generando millones de impresiones orgánicas entre sus seguidores.

Esta iniciativa se enmarca dentro de la estrategia de promoción internacional que el IPCVA lleva adelante en los principales mercados europeos, con el objetivo de consolidar el posicionamiento de la carne argentina como un producto de excelencia, sustentable y con identidad de origen.

A través de la mirada y la voz de estos creadores, la experiencia del pabellón Argentine Beef en ANUGA 2025 se multiplicó en las redes, acercando a nuevas audiencias los valores, la tradición y el sabor que distinguen a la carne vacuna argentina en el mundo.

La planta de bioenergía Pacuca que cumple cinco años de funcionamiento en Roque Pérez, Provincia de Buenos Aires, se consolida como una de las iniciativas pioneras de la Argentina en materia de energías limpias y economía circular.

El proyecto, que demandó una inversión inicial cercana a los 6 millones de dólares, se puso en marcha en 2020 y desde entonces genera un megawatt por hora de manera continua, las 24 horas del día, lo que equivale a abastecer de electricidad a unas 5000 personas. La energía se inyecta directamente al sistema interconectado nacional, a partir de los residuos de un criadero porcino de gran escala.

La planta se nutre de los efluentes de unas 50.000 cabezas de ganado porcino en ciclo completo del criadero Pacuca que comercializa cortes frescos, fiambres y embutidos bajo la marca Cabaña Argentina. Lo que antes se destinaba a lagunas de tratamiento y luego al campo como fertilizante, hoy atraviesa un proceso de biodigestión que transforma el purín en biogás y, a partir de allí, en electricidad. “Lo más interesante de la planta es que desde un efluente que iba al campo, en el intermedio le estamos sacando energía que se inyecta en la red”, resume Daniel Fenoglio, presidente de Pacuca Bioenergía S.A.

El funcionamiento se basa en tres biodigestores que trabajan a temperatura controlada, alimentados por una mezcla de purín de cerdo, maíz picado y marlo molido. Esa combinación fue resultado de un proceso de aprendizaje. Los primeros años estuvieron marcados por ensayos y ajustes, hasta lograr la fórmula que permitió estabilizar la microbiota interna de los digestores y garantizar una producción constante. “Hoy tenemos una operación estable y producimos más de 8000 megawatts al año”, señala Fenoglio.

Beneficios ambientales y productivos

Además de electricidad, la planta genera beneficios ambientales y productivos. La fracción sólida que resulta de la separación posterior al biodigestor se composta y se aplica como biofertilizante, mientras que la fracción líquida se distribuye en más de 300 hectáreas mediante sistemas de riego. “Esto permitió reducir el uso de fertilizantes inorgánicos y mejorar la calidad del suelo en la zona. El proceso evita, a su vez, la emisión de toneladas de gases de efecto invernadero que antes se liberaban al ambiente desde las lagunas de tratamiento. Ambientalmente creo que mejoramos al 100%, porque ahora evitamos emisiones y a la vez generamos energía y fertilizantes orgánicos”, explica el ejecutivo.

La tecnología aplicada proviene de Alemania y España, con un diseño que permite la cogeneración de electricidad y calor. El excedente térmico se utiliza en parte para mantener la temperatura de los digestores y se evalúan alternativas para destinarlo a otros usos productivos, como calefacción de lechones en el criadero. El motor central, de origen alemán, funciona con biogás de manera similar a un motor naval y garantiza la operación ininterrumpida. La planta cuenta además con certificaciones ambientales y es supervisada por el Ente Nacional Regulador de la Electricidad (ENRE).

En el plano económico, la iniciativa se sostiene a partir de un contrato a 20 años para la venta de energía a la red. Este esquema le otorga previsibilidad a la inversión y asegura la viabilidad del proyecto en el largo plazo. La experiencia demuestra que la bioenergía puede ser una alternativa competitiva, siempre que exista un marco regulatorio estable y financiamiento para afrontar la elevada inversión inicial.

Una tendencia creciente

El caso Pacuca se enmarca en una tendencia creciente en el país, donde ya funcionan unas 20 plantas de biogás, con distintos orígenes de biomasa. La particularidad de Roque Pérez es su escala, la continuidad de la operación y el vínculo con una empresa porcina que integra producción animal, tratamiento de efluentes y generación de energía. De este modo, se convierte en un modelo replicable para otras cadenas agroindustriales.

Cinco años después de su inauguración, la planta ratifica su carácter innovador y abre la discusión sobre el potencial del biogás en la matriz energética nacional. La combinación de sostenibilidad ambiental, aprovechamiento eficiente de residuos y aporte concreto de energía limpia a la red convierte a este caso en un ejemplo de cómo la economía circular puede generar valor económico, social y ecológico a la vez.

Acerca de Pacuca Bioenergía S.A

La planta Pacuca Bioenergía genera energía renovable a partir de efluentes porcinos.  La misma es parte de un ecosistema de empresas con 30 años de trayectoria, en el que se encuentra el criadero Pacuca S.A que comercializa cortes frescos, fiambres y embutidos bajo la marca Cabaña Argentina y Carnes Porcinas Seleccionadas S.A (CPS) una planta frigorífica procesadora de carne porcina que ofrece servicios de faena, desposte, congelado, empaque, expedición y almacenaje

La Bolsa de Cereales realizó el Lanzamiento de la Campaña Gruesa 2025/26, donde presentaron las primeras estimaciones de producción, exportaciones y contribución de las cadenas agrícolas a la economía argentina para el nuevo ciclo productivo.

En la apertura, Ricardo Marra, Presidente de la Bolsa de Cereales, reiteró la postura histórica de la entidad, que es la más antigua del país: la firme convicción de que «los impuestos distorsivos sobre la producción deben ser eliminados”. Asimismo expresó que “Si bien la Bolsa comprende la situación macroeconómica y comparte el objetivo de equilibrio fiscal , y se ha manifestado a favor de reducciones temporales de las llamadas “retenciones a las exportaciones” , se subraya la necesidad de transitar hacia políticas permanentes que eviten ganancias y pérdidas ajenas al devenir comercial del mercado de cereales y oleaginosas y reclamó políticas previsibles y un horizonte de largo plazo para potenciar el desarrollo del sector y generar crecimiento para el país.

El titular de la Bolsa de Cereales valoró y apoyó varias políticas implementadas por el Gobierno Nacional, entre las que destacan: la eliminación de los múltiples tipos de cambio y de la brecha cambiaria; la eliminación de las restricciones cuantitativas a las exportaciones; la desburocratización del comercio; La política de inserción internacional y apertura de mercados y el combate al flagelo de la inflación.

Marra hizo hincapié en la importancia del eficiente sistema comercial desarrollado por Argentina a lo largo de 171 años. Este sistema, que incluye a las Bolsas, cámaras arbitrales y el Mercado de Futuro, conforma un “Mercado Institucional” que: potencia la producción, facilita las transacciones y la logística; da publicidad a los precios y transacciones, democratiza la oferta y opera bajo modalidades que ofrecen seguridad jurídica e impositiva y que Permite la trazabilidad ambiental de los cultivos para cumplir con estándares internacionales de sostenibilidad.

Respecto de las proyecciones de producción de la cosecha gruesa, para la nueva campaña 2025/26, la Bolsa de Cereales estimó un aumento del 18,4% en la producción de maíz y un 16% en girasol en relación con la campaña anterior. Sin embargo, se espera una caída del 3,6 % en la producción de soja. Con un escenario climático neutral a mediano plazo y con excelentes reservas hídricas

Frente a este panorama, la entidad expresó que la superficie destinada a los 4 principales cultivos de gruesa alcanzaría las 17,6 MHa para soja (-4,3 % i.a), 7,8 MHa para maíz (9,9 % i.a), 2,7 MHa para girasol (22,7 % i.a) y 0,9 MHa para sorgo (10 % i.a).

Asimismo, destacó una mayor intención por parte de los productores de aplicar un alto nivel tecnológico en los cultivos, particularmente se mencionó un potencial aumento de 8 % en el caso de maíz con destino grano comercial. Dentro de las opciones que se vislumbran como de mayor énfasis se destacan la elección de material de siembra y el uso de fertilizantes.

En lo que respecta a las proyecciones de producción, se estima que la producción de maíz alcanzaría las 58 MTn, 48,5 MTn para soja, 5,8 MTn para girasol y 3 MTn para sorgo con aumentos interanuales de 18,4 %, -3,6 %, 16 % y –3,2 %, respectivamente. Cabe destacar que las mismas estarán sujetas a la evolución de las precipitaciones y las temperaturas durante la ventana de siembra y el periodo crítico para la definición del rendimiento de los cultivos.  

Bajo este contexto, Ramiro Costa, economista jefe de la entidad, destacó que la producción proyectada de 142,6 millones de toneladas para la campaña 24/25 representa un aumento del 8,9% respecto a la campaña anterior. A partir de esto, las exportaciones se incrementarían un 3,3%, alcanzando los 32.938 MUSD. Además, la recaudación fiscal consolidada que devenga la campaña sería de 12.905 MUSD (+6,5%) y el valor agregado alcanzaría los 43.237 MUSD (+1,5%).

Al respecto, Costa menciono que si bien el volumen de producción total proyectada es record (con records en maíz y girasol) también lo es de área sembrada , este resultado obedece en gran parte a factores climáticos: “ Nuestro país con más y mejor adopción de tecnología podría alcanzar fácilmente los 155 mill de tons de producción, para lo cual es requisito fundamental la adopción de políticas estables y de largo plazo que tiendan a una reducción de la carga impositiva como lo expreso el Presidente de la Bolsa en sus palabras”

El Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (IPCVA) encabezará una nueva participación en Anuga 2025, la feria de alimentos más relevante de la Unión Europea, junto con la SIAL de París, que se llevará a cabo en el predio Koelnmesse de Colonia, Alemania, del 4 al 8 de octubre.

En esta edición, el Pabellón Argentine Beef contará con 850 m² y la presencia de 32 empresas exportadoras que ofrecerán sus productos en el mercado más tradicional para la carne vacuna argentina que en estos momentos presenta buenos precios y una alta demanda. Como es habitual, el stand del IPCVA dispondrá de un restaurante de 40 mesas en donde los expositores recibirán a clientes y compradores para degustar bifes anchos y angostos a la parrilla.

“Más allá de la presencia de frigoríficos, vamos a presentar aspectos productivos muy importantes”, destacó Georges Breitschmitt, presidente del IPCVA. “Vamos a contar, más allá de la postergación, que la Argentina está preparada para cumplir con la normativa 1115 de deforestación de la Unión Europea”, agregó.

Por su parte, Mario Ravettino, vicepresidente del organismo, subrayó que “la presencia masiva de empresas frigoríficas denota el momento de relevancia que está pasando el mercado de la Unión Europea y la comercialización de productos premium. “Además, el IPCVA organizó una nutrida agenda de reuniones con importadores de Alemania, Holanda y otros países para explicar y dar a conocer cómo se está preparando nuestro país para dar cumplimiento al reglamento 1115 de deforestación en todos sus aspectos”, completó.

La feria se llevará a cabo en un contexto de buenos precios para la carne argentina y un escenario marcado por distintos aspectos que impactan el comercio internacional, como la normativa europea sobre deforestación –ahora postergada por un año-, los aranceles de Estados Unidos y el proceso de salvaguardia de China.

Empresas participantes

Las empresas que acompañarán al IPCVA en el Pabellón Argentine Beef son las siguientes: APEA, Argall, Arrebeef, Asociación Argentina de Angus, Azul Naural Beef, Bustos y Beltrán, Compañía Bernal, Compañía Central Pampeana, Conallison, Ecocarnes, Estancias de Patagonia, Frigorífico Bermejo, Frigorífico Forres Beltrán, Frigorífico Gorina, Frigorífico Pico, Frigorífico Rioplatense, Frigorífico Visom, Frimsa, Grupo Lequio, Industrias Frigoríficas Recreo, Industrias Frigoríficas Sur, Italmen Menudencias, La Anónima, Logros, Madeka, Minerva Foods, Offal Exp, Quickfood, Marfrig, Rafaela Alimentos, Santa Giulia, Tomasello, Urien Loza.

Los números de Anuga 2025

  • 7.900 expositores de 118 países.
  • Más de 140.000 visitantes de 200 países.
  • 94% de los expositores internacionales.

El próximo 9 de octubre, en los salones de Puerto Norte, Rosario, se realizará la segunda edición de FARO, el evento organizado por Agroactiva y Puerto Norte, que convoca a productores, empresas, instituciones y referentes del agro y la innovación para debatir sobre los desafíos y oportunidades del sector en un contexto de transformación.

Fecha: 9 de octubre de 2025
Lugar: Salones de Puerto Norte – Av. Dr. Luis C. Carballo 178, Rosario, Santa Fe

 Acreditación: de 8:00 a 8:45 hs

 Campo 3i: inteligencias en sinergia

Este año, FARO se desarrollará bajo el lema “Campo 3i: artificial, humana y natural: inteligencias en sinergia”, proponiendo un diálogo entre tres fuerzas que hoy marcan el rumbo del agro:

  • Artificial: automatización, datos y nuevas tecnologías.
  • Humana: liderazgo, creatividad y toma de decisiones.
  • Natural: equilibrio, sustentabilidad y límites productivos.

Speakers destacados

El programa contará con la participación de referentes de primer nivel:

  • Juan Pablo Cosentino, director Académico de Tecnología del IAE Business School
  • Alfonso Rafel, equipo IA (DeepAgro)
  • Juan L. Monge Ing. Agr. (Mgter.)  Farm Managgement Support Lely Argentina
  • Ing. Hernán Ferrari Ing. Leaf | Crucianelli
  • Sergio Cusmai cofundador de AlphaG – presentado por Abelardo Cuffia
  • Santiago Siri, tecnólogo especializado en la innovación política/ presidente de Democracy Earth Foundation/ Autor, emprendedor y conductor.
  • Pablo Alejandro Brunet, fundador de Innerflow 
  • Alejandro Rozitchner, filósofo y escritor.

Además, se desarrollará un panel de experiencias productivas con empresarios agropecuarios que compartirán aprendizajes sobre cambios de paradigma en la gestión y la innovación.

Ejes temáticos de FARO 2025

  • La revolución de la inteligencia artificial aplicada al agro.
  • Innovación en sistemas productivos y lecherías inteligentes.
  • El liderazgo humano frente a los nuevos desafíos tecnológicos.
  • El rol de la inteligencia natural en la sustentabilidad agropecuaria.

 Sponsors y entidades que respaldan FARO

FARO 2025 cuenta con el apoyo de empresas líderes como Abelardo Cuffia, AFA, Agrospray, Apache, Banco Nación, CREA, Crucianelli, RUS Agro, Gobierno de Santa Fe, Siembra Neumática y Sherwin Williams.

Asimismo, recibe el respaldo de entidades de prestigio como la Bolsa de Comercio de Rosario, CRA, CAFMA, Maizar, Aapresid, Facultad de Ciencias Agropecuarias, Universidad Nacional de Córdoba, Fundación Libertad, Argentrigo, Polo Tecnológico Rosario, AFAMAC, ASIMA y Magriba.

Una oportunidad única

FARO ofrecerá espacios de networking exclusivos, actividades participativas y acceso a contactos estratégicos, convirtiéndose en una plataforma inigualable para empresas, productores y profesionales que quieran estar en la primera fila de la transformación del agro.

“FARO es un espacio para mirar el futuro del agro desde el presente, poniendo en diálogo las inteligencias artificial, humana y natural para anticipar los cambios que ya nos atraviesan”, expresó la organización de Agroactiva.

📌 Inscripción en: www.agroactiva.com/faro_inscripciones
📧 Contacto de prensa: comunicaciondigital@agroactiva.com

La certificadora con más de 60 años de trayectoria consolida alianzas estratégicas en una de las regiones más dinámicas del mercado halal mundial.

The Halal Catering Argentina HCB,  con más de seis décadas de trayectoria, afianza su posicionamiento en el Sudeste Asiático, un mercado clave y de alto potencial para la industria exportadora argentina, en el marco de su Plan Estratégico 2024–2026.

Desde 2022, THCA viene consolidando su presencia en la región, particularmente en Filipinas, donde participó de la convención de miembros del World Halal Council (WHC) y, más recientemente, en la Halal Forum Conference 2025, donde expuso sobre el valor de la certificación halal desde el Sur Global, la importancia de implementar estándares internacionales y el buen uso de la certificación halal.

Durante este año, la institución ha intensificado su agenda de visitas y conferencias en Filipinas, Malasia y Tailandia. Actualmente, se encuentra en Kuala Lumpur (Malasia) participando del Global Halal Summit, encuentro que reúne a los principales organismos certificadores bajo el paraguas de JAKIM, la autoridad halal más relevante de Malasia.

Hace pocas semanas, THCA regresó de Tailandia con un nuevo reconocimiento tras la firma de un acuerdo oficial en la ciudad de Bangkok. En paralelo, se prepara para la auditoría oficial en Indonesia, un paso estratégico que permitirá a las empresas argentinas exportar con sello halal al país con mayor población islámica del mundo.

La agenda también incluye la participación en la feria halal más grande del sudeste asiático, MIHAS, espacio estratégico para captar compradores y generar oportunidades de negocio para las empresas argentinas certificadas por THCA. Además, se prevé una visita a Singapur, país donde la institución cuenta con reconocimiento oficial y que funciona como plataforma logística clave para la reexportación hacia otros mercados globales.

El mercado halal representa hoy más de 2,5 billones de dólares anuales a nivel mundial, abarcando no solo alimentos, sino también carnes, lácteos, bebidas, cosmética, fármacos, granos, industria química, turismo y finanzas.

Con más de seis décadas de experiencia, THCA reafirma su compromiso como puente de confianza entre la producción argentina y los consumidores musulmanes de todo el mundo, garantizando estándares de calidad y ampliando el acceso de la Argentina a un mercado en constante expansión.

FERTILIZAR Asociación Civil, entidad cuyo propósito es difundir conocimiento sobre la nutrición y el cuidado del suelo para una producción sostenible, advirtió sobre la necesidad de repensar el manejo de la nutrición de cultivos en la campaña soja-maíz 2025/26. La entidad señaló que la brecha de rendimiento sigue siendo uno de los principales problemas de la agricultura argentina y que gran parte de esa diferencia no se explica por el clima, sino por una nutrición insuficiente y una baja adopción tecnológica.

 

La jornada reunió a periodistas y referentes del sector agrícola, entre ellos al presidente de ACSOJA, Rodolfo Rossi, para recorrer la operatoria portuaria y dimensionar el volumen de nutrientes que “se van” en cada barco cargado de granos hacia el exterior.

En la bienvenida, María Fernanda González Sanjuan, gerente ejecutiva de FERTILIZAR AC, expresó la relevancia de los nutrientes y destacó al fósforo como un elemento clave en la sustentabilidad del sistema productivo, refiriéndose al impacto que implica la exportación de nutrientes sin una reposición adecuada en los suelos.

El presidente de la entidad, Roberto Rotondaro, enfatizó la relevancia de articular logística, puertos y fertilización dentro de una misma mirada estratégica. “Cada embarque refleja no solo granos exportados, sino también nutrientes que el suelo pierde y que debemos reponer. Una gestión eficiente de la nutrición de cultivos y el uso de los fertilizantes es vital para que la producción de alimentos mantenga su competitividad en el mercado internacional”.

Según la Bolsa de Comercio de Rosario, el nodo Gran Rosario mantiene su puesto como segundo más importante del mundo como exportador de alimentos. Con 66 Mt embarcadas en 2024, volvió a ser el segundo enclave exportador de granos, harinas y aceites vegetales más importante del mundo, solo por detrás del Golfo de los EE.UU.

“Acercarnos al puerto es tomar real dimensión de los alimentos que producimos. Las decisiones que se toman al momento de la siembra, respecto del manejo nutricional de los cultivos impactan en la cantidad de barcos que podemos exportar y la calidad de los alimentos que allí se transportan hacia el mundo”, explicó la Ingeniera Agrónoma González Sanjuan y remarcó que, si bien Argentina sigue siendo un actor clave en la producción mundial de soja, el país enfrenta una brecha de rendimiento significativa que limita su verdadero potencial. Esta brecha se explica principalmente por una baja adopción tecnológica en cuanto a fertilizantes se refiere.

Balance de Nutrientes

El coordinador técnico de FERTILIZAR AC, Esteban Ciarlo, ofreció una detallada explicación sobre el concepto de balance de nutrientes y cómo se calcula. Presentó cifras sobre el consumo de nutrientes, evidenciando que la soja y el maíz son los cultivos que más nutrientes exportan, entre 94 y 116 kg de nutrientes por hectárea. “La soja, por su contenido nutricional, y el maíz, por su volumen de producción, son los grandes exportadores de nutrientes”, explicó.

Ciarlo informó que los seis principales cultivos del país (soja, maíz, trigo, girasol, cebada y sorgo) removieron en la campaña 2024/25 más de 3,5 millones de toneladas de nutrientes (NPKS) en un volumen de 130 millones de toneladas de granos. Mientras que el aporte de nutrientes a través de fertilización fue de solamente 1,42 millones de toneladas. “Esto significa que solo reponemos un 40% de lo que extraen las cosechas”, explicó.

Luego enumeró datos que muestran que en la campaña 2024/25:

  • La soja representa 48% de los nutrientes extraídos, seguida por el maíz (28%) y el trigo (14%)
  • En promedio, cada hectárea pierde 17 kg de nitrógeno, 5,5 kg de fósforo, 29 kg de potasio y 4,5 kg de azufre
  • El déficit total de nutrientes es de 2,1 millones de toneladas por campaña, lo que equivale a una pérdida económica estimada en 86,5 dólares por hectárea cultivada.

Con respecto al consumo de nutrientes, predominan el nitrógeno, especialmente en trigo y maíz, seguido del fósforo (P). Sin embargo, otros nutrientes se aplican en cantidades mínimas o directamente no se aplican, lo que refleja tendencias preocupantes a nivel nacional. “Los balances de nutrientes son negativos en todos los casos, poniendo en riesgo la capacidad productiva de nuestros suelos”, advirtió. Los números mostrados indican una pérdida neta promedio nacional de 56 kilogramos por hectárea de los cuatro principales nutrientes.

Para finalizar, el experto enfatizó la importancia del fósforo y su reposición en los planteos de producción agrícola. Aunque los números presentados se refirieron a la producción agrícola, también se mencionó la falta de reposición de nutrientes en ganadería.

Ciarlo apuntó que Argentina pierde cerca de 6 kg de P por hectárea cada año y no tiene reservas propias de roca fosfórica “lo que nos hace depender 100% de la importación”. Según el relevamiento de la entidad, la tasa de reposición de fósforo en la última campaña fue apenas de 57%, una de las más bajas del mundo entre países productores de granos. “Los suelos no mienten: si no reponemos lo que extraemos, hipotecamos la productividad futura además de limitar la producción actual”.

Por último, Ciarlo se refirió al Programa SUMA P que impulsa FERTILIZAR AC y destaca la importancia de incorporar fósforo a las estrategias de fertilización, ya que cada kilo de fósforo aplicado es una inversión en el suelo, una apuesta por la siembra y el futuro del activo más valioso de un productor: su suelo. “Con fósforo, hacemos que el suelo sea más productivo, rentable y sostenible. Por eso, enfatizamos la importancia de sumar fósforo para mejorar la rentabilidad y los rendimientos, haciendo la diferencia en cada cosecha”, agregó.

También recordó dónde se puede acceder a toda la información con más datos sobres las características y beneficios del fósforo para los cultivos: https://fertilizar.org.ar/suma-fosforo-hace-la-diferencia/

El desafío de acotar las brechas de rendimiento en soja

A su turno, el Ingeniero Agrónomo Guido Di Mauro, de la Universidad Nacional de Rosario, abordó la brecha de rendimientos en soja, que se refiere a la diferencia entre el potencial de producción de los cultivos y los rendimientos reales obtenidos. Presentó un análisis específico sobre las brechas de rendimiento en soja, que rondan el 30% entre lo que se produce y lo que se podría producir bajo un manejo más eficiente.

“Argentina es uno de los principales productores de soja del mundo, sin embargo, enfrentamos la necesidad de reducir esta brecha de rendimiento mediante mejoras en la nutrición del suelo y la adopción de tecnología”, afirmó.

La brecha de rendimientos de la soja en Argentina no depende exclusivamente del clima, la genética o la fecha de siembra, sino también de la gestión de la nutrición del cultivo. El desafío actual es aprovechar la sinergia entre estas prácticas para aumentar el rendimiento.

Actualmente, sólo la mitad de la superficie sembrada con soja recibe algún tipo de fertilización, y aún en esos lotes, las dosis aplicadas suelen estar por debajo de los requerimientos del cultivo. Por ejemplo, en la región núcleo los niveles de fósforo son bajos, y las dosis aplicadas de nutrientes no cubren los requerimientos, lo que limita directamente la producción.

En este contexto, Di Mauro presentó casos prácticos que demostraron cómo una adecuada fertilización puede incrementar significativamente los rendimientos actuales, tanto en soja como en otros cultivos. Además, destacó que no solo se mejora el rendimiento, sino que también podría mejorar la concentración de proteína en los granos, un factor crucial para la industria de procesamiento de soja. “La calidad y concentración de proteína son fundamentales para la industria del procesamiento de soja que genera productos de valor”, indicó.

Di Mauro recordó que la soja argentina se expandió apoyada en la fertilidad natural de los suelos, lo que permitió altos rendimientos sin fertilización durante décadas. “Esa ventaja inicial se transformó en una debilidad: hoy tenemos balances negativos de nutrientes y suelos que muestran signos de agotamiento”, advirtió.

Según sus relevamientos, apenas la mitad de la superficie sojera recibe algún tipo de fertilización y solo 20% de los productores realiza análisis de suelo. “Fertilizamos sin diagnóstico, lo que contribuye a mantener balances deficitarios y compromete la sustentabilidad- dijo, con una fertilización balanceada, incluyendo fósforo, azufre y nitrógeno en la rotación, podríamos sostener altos rendimientos y maximizar beneficios económicos a nivel sistema”, ilustró.

En sus conclusiones, Di Mauro destacó:

  • Uso insuficiente de nutrientes: en muchos lotes las dosis aplicadas están por debajo -a veces nulos- de lo que la soja requiere.
  • Oportunidades de adopción tecnológica: solo 3 de cada 10 productores alcanzan un nivel “alto” de adopción tecnológica.
  • El límite del diagnóstico: la brecha no depende únicamente de clima, genética o fecha de siembra, sino también de un bajo aporte de nutrientes y de la falta de análisis de suelo.
  • Potencial estratégico: mejorar la nutrición permitiría elevar rendimiento y calidad hasta los máximos observados en productores de punta o en ensayos experimentales.

Ambos expertos coincidieron en que la fertilización debe ser balanceada, incorporando fósforo, azufre y nitrógeno en la rotación de cultivos, para sostener altos rendimientos y maximizar los beneficios económicos, preservando la calidad del ambiente productivo.

Para más información, ingresar en www.fertilizar.org.ar

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En un escenario climático heterogéneo, esta campaña el campo enfrenta realidades contrapuestas y desafiantes: mientras algunas regiones padecen excesos hídricos cuya recuperación resulta prioritaria, en otras se abren nuevas oportunidades productivas. El Servicio Meteorológico Nacional proyecta un 60% de probabilidad de tener un año neutro y, tras un invierno excepcionalmente húmedo, gran parte del país presenta perfiles de suelo recargados, una condición poco habitual en la región centro y centro-oeste.

Así, nuestra mirada está puesta en acompañar a esos productores y comunidades de las regiones que están atravesando momentos difíciles por los excesos de agua, al mismo tiempo que advertimos que esta coyuntura abre en otras zonas oportunidades para encarar la siembra con mejores perspectivas.

Las proyecciones climáticas anticipan buenas precipitaciones hasta diciembre, lo que configura un escenario atípico respecto de campañas previas.

En un escenario climático heterogéneo, esta campaña el campo enfrenta realidades contrapuestas y desafiantes: mientras algunas regiones padecen excesos hídricos cuya recuperación resulta prioritaria, en otras se abren nuevas oportunidades productivas. El Servicio Meteorológico Nacional proyecta un 60% de probabilidad de tener un año neutro y, tras un invierno excepcionalmente húmedo, gran parte del país presenta perfiles de suelo recargados, una condición poco habitual en la región centro y centro-oeste.

Así, nuestra mirada está puesta en acompañar a esos productores y comunidades de las regiones que están atravesando momentos difíciles por los excesos de agua, al mismo tiempo que advertimos que esta coyuntura abre en otras zonas oportunidades para encarar la siembra con mejores perspectivas.

Las proyecciones climáticas anticipan buenas precipitaciones hasta diciembre, lo que configura un escenario atípico respecto de campañas previas.

El tipo y profundidad del suelo resultan determinantes: los suelos profundos y con mayor capacidad de almacenamiento permiten aprovechar mejor las condiciones actuales. A su vez, la presencia de napa freática también resulta determinante tanto para el potencial como las limitantes del ambiente según su profundidad.

En este contexto, la siembra temprana ofrece ventajas, como aprovechar la recarga actual y las lluvias pronosticadas para primavera, reducir la incidencia de problemas sanitarios más frecuentes en siembras tardías y evitar los costos de barbechos largos hasta diciembre.

Un aspecto para contemplar es la mayor demanda inicial de fertilización de estos maíces frente a los tardíos, lo que requiere una planificación adecuada. Sin embargo, esa inversión se equilibra con los beneficios de arrancar temprano en suelos con buena humedad y, sobre todo, con la posibilidad de evitar barbechos largos y manejo de malezas hasta diciembre.

En cuanto a los aspectos económicos, aun en un escenario de márgenes ajustados, los números muestran una señal clara: el maíz se destaca frente a la soja en prácticamente todo el país. En la Zona Núcleo, por ejemplo, el margen neto de maíz alcanza los 264,4 USD/ha, casi tres veces más que el de soja (89,3 USD/ha). En el norte de Córdoba, la brecha también es notoria: 165,6 USD/ha para maíz contra apenas 15,8 USD/ha para soja. Incluso en regiones más desafiantes como el centro de Buenos Aires, donde los márgenes se ajustan, el maíz mantiene ventajas (78,5 USD/ha vs. 72,3 USD/ha). Esa superioridad de márgenes, que se repite en la mayoría de las regiones relevadas, refleja la oportunidad que representa el cultivo en la próxima campaña, en un contexto en el que cada decisión productiva cuenta.

Dentro de los distintos planteos de fecha de siembra de maíz, las proyecciones de mercado indican una brecha de alrededor de 6 USD/tn a favor del maíz temprano (178 vs 164). A ello se suma la posibilidad de capturar mejores precios en la ventana de cosecha temprana (≈ 3% – 8%) y el potencial de mayores rindes en escenarios de buena disponibilidad hídrica.

El maíz tardío seguirá siendo la estrategia mayoritaria y fundamental para la producción argentina: su flexibilidad, la capacidad de aprovechar lluvias estivales y el manejo agronómico consolidado lo sostienen como columna vertebral del sistema.

No obstante, el ciclo 2025/26 no es una campaña más. La fuerte recarga hídrica de perfiles, inusual para esta época, abre una ventana estratégica para diversificar y ampliar la siembra temprana respecto de campañas previas. Tres razones la vuelven especialmente atractiva:

  1. Mayor estabilidad y seguridad productiva. Arrancar con perfiles cargados asegura, en promedio, techos de rendimiento 1.000 kg/ha más altos y brinda al productor una tranquilidad clave: más rinde, menos riesgo.
  2. Posibilidad de capturar mejores precios. Si bien la brecha actual de futuros abril–julio luce acotada, la historia demuestra que este diferencial es móvil. Anticiparse con maíz temprano permite estar mejor posicionado ante eventuales mejoras de precios.
  3. Más eficiencia agronómica en este contexto. El maíz temprano implica menos días de cultivo expuesto en el campo, menor presión de plagas y de enfermedades complejas de tardíos, y mayor compatibilidad con esquemas de rotación y márgenes frente a otros cultivos de gruesa.

En síntesis, el maíz tardío conserva su papel como columna vertebral de la producción, pero la campaña 2025/26 presenta una oportunidad para el maíz temprano, que emerge con una competitividad inusual, respaldado por perfiles hídricos cargados, mayor potencial de rendimiento y mejores chances de capturar precios diferenciales. Una combinación que lo vuelve, en esta campaña, una alternativa estratégica que ningún productor debería pasar por alto.

Un nuevo informe de la Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA) advierte que las enfermedades animales están avanzando sobre regiones donde antes no estaban presentes y que casi el 50 % representa una amenaza directa para la salud de las personas1. El cambio climático y la degradación ambiental producida por el hombre actúan como aceleradores de este fenómeno, alterando los hábitats naturales y en consecuencia aumentando la probabilidad de brotes y pandemias de origen animal3.

Este estudio complementa el publicado en 2022 en Science Advances, que concluyó que el 9 % de la superficie terrestre mundial ya se encuentra en riesgo “alto o muy alto” de brotes zoonóticos impulsados por factores climáticos. Regiones que hasta hace poco estaban libres de estas patologías se han convertido en entornos aptos para su transmisión4.

La primera consecuencia directa de esta situación es económica: más del 20 % de las pérdidas globales en producción de alimentos se deben a enfermedades provenientes del mundo animal5. En Argentina, según la Cámara Argentina de la Industria de Productos Veterinarios (Caprove), estas patologías generan pérdidas anuales equivalentes a alrededor de $60.000 millones de pesos, afectando la producción de proteínas de calidad y el acceso de la población a alimentos seguros6. “Este impacto económico convierte a la prevención en un tema clave de políticas públicas y seguridad alimentaria”, afirma Francisco Nacinovich, jefe de Infectología del Instituto Cardiovascular de Buenos Aires (ICBA), cofundador y exdirector de Investigación en Resistencia a los Antibióticos (INVERA).

La segunda tiene efectos directos en materia de salud. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), el 60 % de las enfermedades infecciosas humanas tienen origen animal y el 75% de las enfermedades emergentes son zoonosis, es decir, transmitidas de animales a personas5. Como indica Tomás Orduna, exjefe del Servicio de Medicina Tropical y Medicina del Viajero del Hospital F. J. Muñiz de Buenos Aires, en el país, éstas “constituyen una amenaza activa en latente expansión: la rabia persiste en murciélagos y requiere mantener la vacunación en mascotas; el riesgo de contraer leptospirosis, que se transmite a través de la orina de ratas o perros infectados, es alto en las grandes ciudades, y la leishmaniasis visceral canina ya está presente en nueve provincias y puede ser mortal para humanos”. La vigilancia, la vacunación y el cuidado ambiental son estrategias centrales para frenar su avance. También es clave promover el uso responsable de antimicrobianos en medicina humana y veterinaria, tanto para tratar infecciones diagnosticadas como para evitar su uso preventivo indiscriminado en animales sanos, ya que esto favorece el desarrollo y la diseminación de resistencia a antibióticos entre especies, lo que compromete el control efectivo de infecciones zoonóticas7.

Cambio climático como catalizador

El cambio climático y la degradación ambiental producto de la actividad del hombre están potenciando la aparición y propagación de enfermedades de origen animal. La modificación de hábitats naturales a causa de factores humanos como la deforestación y el uso excesivo de los recursos hídricos aumenta la vulnerabilidad de las especies hacia los virus y provoca el desplazamiento de especies portadoras —como murciélagos y roedores— hacia zonas habitadas por personas, aumentando el riesgo de transmisión.

La Organización Panamericana de la Salud señala que estas fuerzas se combinan con la urbanización no planificada, la invasión de zonas selváticas, el uso indiscriminado de la tierra y el agua y factores socioeconómicos que influyen en la dinámica de las enfermedades infecciosas8. Las consecuencias pueden ser graves si se tiene en cuenta que más del 52 % de las especies de mosquitos que transmiten virus humanos aumentan en número en áreas deforestadas, lo que potencia enfermedades como dengue, malaria y zika9.

De hecho, en América, mientras que entre 2014 y 2023 se registraron 3,8 millones de casos de chikungunya, solo en 2023 hubo más de 4,1 millones de infectados de dengue8 y, según un estudio internacional, para 2080 habrá 2.250 millones de personas más en riesgo de contraerlo10. Estas cifras ponen en manifiesto que la expansión de estos virus está asociada a la adaptación geográfica de los mosquitos que provoca el cambio climático.

Eventos extremos como lluvias intensas e inundaciones se han vinculado a brotes de leptospirosis y cólera en la región. A nivel global, una investigación publicada en Nature estima que el cambio climático podría provocar al menos 15.000 eventos de transmisión viral entre mamíferos de diferentes especies para 2070, lo que incrementa el riesgo de aparición de nuevas enfermedades zoonóticas11. El aumento de la temperatura marina también favorece la proliferación de bacterias como Vibrio cholerae y potencia la capacidad infecciosa de otras como Shigella y la Salmonella11.

Prevención y enfoque Una Salud

“Prevenir y controlar la transmisión de patógenos entre humanos y animales a través de estrategias como la vacunación, así como implementar políticas que ayuden a mitigar los efectos del cambio climático son, entre otras, medidas fundamentales para crear barreras epidemiológicas que protejan tanto a comunidades como a especies animales enteras”, destaca Edgardo Marcos, director del Instituto de Investigaciones en Epidemiología Veterinaria (IIEV UBA). Esta estrategia de prevención es central para reducir el uso de antibióticos y proteger tanto la salud humana como la animal.

La resistencia antimicrobiana (RAM) es otro desafío crítico que comparte terreno con la sanidad animal. Cada año, alrededor de 700.000 personas mueren en el mundo a causa de infecciones resistentes a medicamentos, y se estima que la cifra podría llegar a 10 millones de muertes anuales para 2050 si no se toman medidas. El 60 % de los patógenos resistentes provienen de animales, lo que subraya la necesidad de un uso prudente de antibióticos bajo supervisión veterinaria y médica, y de priorizar la prevención mediante vacunación y bioseguridad5.

Frente a este panorama, la OMSA, la OMS y la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) promueven que los Estados elaboren sus políticas bajo el enfoque Una Salud (One Health), un modelo que integra salud humana, animal y ambiental en una sola estrategia, articulando la medicina, la veterinaria y la gestión ambiental para anticipar brotes, reducir riesgos y proteger a las comunidades12. En un contexto donde el cambio climático multiplica los factores de riesgo, Una Salud se convierte en una herramienta esencial para garantizar sistemas productivos más seguros, alimentos inocuos y una respuesta sanitaria coordinada ante futuras crisis.

En línea con esta visión, MSD llevó adelante el encuentro “Una Salud”, en el que reunió a médicos y veterinarios para debatir sobre los desafíos actuales y la importancia de implementar este enfoque integral en la prevención de enfermedades zoonóticas y la protección de la salud pública a partir de un diálogo estratégico enfocado en innovación y prevención. “Analizar la sanidad desde una perspectiva global, entendiendo que las condiciones del medio ambiente repercuten directamente tanto en las personas como en los animales -y que las acciones humanas pueden alterar esos ecosistemas y la salud de las especies que lo habitan-, nos dará herramientas para estar mejor preparados para los desafíos que vienen”, expresó Nacinovich.

Sobre MSD

En MSD, conocida como Merck & Co., Inc., Rahway, NJ, EE. UU., en los Estados Unidos y Canadá, nos unimos en torno a nuestro propósito: utilizamos el poder de la ciencia de vanguardia para salvar y mejorar vidas en todo el mundo. Durante más de 130 años, hemos brindado esperanza a la humanidad a través del desarrollo de importantes medicamentos y vacunas. Aspiramos a ser la principal empresa biofarmacéutica de investigación intensiva del mundo, y hoy estamos a la vanguardia de la investigación para ofrecer soluciones de salud innovadoras que promuevan la prevención y el tratamiento de enfermedades en personas y animales. Fomentamos una fuerza laboral global diversa e inclusiva y operamos de manera responsable todos los días para permitir un futuro seguro, sostenible y saludable para todas las personas y comunidades. Para obtener más información, visita www.msd.com y conéctate con nosotros en (X) Twitter, LinkedIn e Instagram.