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Tras dos años de virtualidad, nuestro 16° Congreso anual volverá a reunirnos cara a cara, en una edición que apunta a visibilizar la presencia de la cadena del maíz y el sorgo, con todas las novedades técnicas para los productores y un gran espacio para los jóvenes. Será el martes 28 de junio, en el Complejo Goldencenter

 Buenos Aires, 5 de abril de 2022. Este año, el Congreso MAIZAR tendrá su 16 ͣ edición, en una coyuntura internacional compleja y desafiante, en que la invasión rusa a Ucrania puso sobre la mesa viejos y nuevos temas relacionados con la seguridad alimentaria y energética global. A su vez, la Argentina, que se encuentra en una posición de privilegio para proveer al país y al mundo de alimentos, energías y gran cantidad de bioproductos sostenibles de calidad, se encuentra enfrascada en discusiones no resueltas que hacen dudar del rumbo.

En este marco confuso, decidimos barajar y dar de nuevo. “El maíz siempre está” es el lema de este Congreso. Porque si la idea de maíz se reduce a unas plantas que están en el campo, algo no estamos haciendo bien. El maíz está en los cereales del desayuno, los pochoclos, los tacos, la sémola, la polenta y el locro; está en la carne vacuna, de cerdo, el pollo, la leche y los huevos; está en múltiples ingredientes alimentarios, como bebidas alcohólicas, refrescos, caramelos, chicles, sopas, aderezos, edulcorantes; está en la industria química, la farmacéutica y la cosmética, en el alcohol, las naftas, pegamentos, cerámicas, papeles, pinturas, textiles, neumáticos, bioplásticos. Más de 600 productos contienen hoy maíz, y sus usos se siguen descubriendo. Hasta sus residuos se emplean, por ejemplo, para generar bioenergía.

El complejo maicero argentino, además, es la segunda fuente de dólares por exportaciones de la Argentina, genera más de 700.000 empleos directos, y tiene una de las menores huellas de carbono del mundo, que este año estamos midiendo para ponerla en valor. Porque, cuando la guerra pase, los temas ambientales volverán al centro de la escena y tenemos que estar preparados. También el sorgo viene creciendo como forraje y alimento humano sin TACC, y con exportaciones que en 2021 se quintuplicaron. Tenemos una de las cuencas fotosintéticas más eficientes del mundo, gestionada por una comunidad científica, técnica y productiva de excelencia, y esto nos da un valor agregado crucial frente a nuestros competidores.

En el Congreso Maizar 2022 vamos a reflexionar sobre todo esto, lo que se hizo y se está haciendo, y el papel fundamental de los eslabones de esta compleja cadena. Y vamos a generar espacios específicos para dos de los actores relevantes: los productores, trayendo las últimas novedades técnicas, y los jóvenes, para conocer sus puntos de vista y lo que tienen para ofrecer.  

Como siempre, el Congreso será una oportunidad para intercambiar conocimientos y experiencias sobre las oportunidades de negocios que se abren a partir de esos motores que son el maíz y el sorgo. Por su magnitud, se desarrollará en los dos pisos del Goldencenter, y contará con una sala de networking de gran capacidad, para afianzar relaciones y alianzas estratégicas. Y, para quienes no puedan acercarse, una plataforma virtual transmitirá el evento.

Los esperamos el próximo 28 de junio, será un placer volver a encontrarnos.

 

                         Víctor Accastello                                                                                Pedro Vigneau

   Presidente del Congreso MAIZAR 2022                                                                  Presidente de MAIZAR

 

El Consejo Directivo de MAIZAR renovó autoridades para el período 2021/22. Pedro Vigneau, representante de AAPRESID, es el nuevo presidente de MAIZAR. Estará acompañado por Federico Zerboni, de Zerboni SRL, como vicepresidente 1°; Patricio Gunning, de Bayer SA, como vicepresidente 2°; Alfredo Paseyro, de la Asociación Semilleros Argentinos, como Secretario, y Agustín Tejeda Rodríguez, de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, como Tesorero.

El nuevo presidente agradeció la confianza brindada y manifestó su orgullo por haber sido elegido para ejercer la presidencia de una cadena que es un pilar fundamental para el desarrollo del país. Vigneau puso especial énfasis en la necesidad de trabajar para el fortalecimiento de la confianza entre los eslabones de la cadena. “El todo es más que la suma de las partes. Vamos a buscar siempre los consensos que nos permitan construir valor en toda la cadena y accionar sobre la base de una perspectiva compartida”.

También destacó el valor que tienen los cultivos de maíz y de sorgo para la sostenibilidad del sistema productivo “La Argentina tiene una oportunidad muy grande con una eficiente gestión de la fotosíntesis. La producción agroindustrial enfrenta nuevos desafíos para atender una demanda creciente de productos de la bioeconomía, en un contexto de cambio climático que exige producir de una manera sustentable, más amigable con el ambiente, conservando y mejorando los recursos naturales”, afirmó. “Las exigencias de los consumidores en materia sanitaria y de sustentabilidad ambiental son cada vez mayores. Juega a favor que el sistema de producción argentino inició su proceso de transformación hace tres décadas con la siembra directa, la biotecnología, la agricultura de precisión y otras prácticas conservacionistas”, agregó  

Finalmente, subrayó la necesidad de medir la huella de carbono de nuestra producción y su voluntad de trabajar en este sentido. “La huella de carbono de nuestros sistemas de producción es de las más bajas del mundo. Esto nos brinda una inmensa oportunidad para transformarnos en líderes mundiales en producción sustentable. Es clave crear las condiciones para que las empresas puedan invertir donde se genera la menor huella del mundo y así generar empleo digno y desarrollo.”, concluyó el flamante presidente de MAIZAR.  

Seguramente la mayoría de Uds. no conoce la ciudad de SINOP en Brasil y es lógico. Hace 40 años era un caserío casi inexistente, hoy es una de las ciudades latinoamericanas con mejor estándar de vida, habitada por 150 mil personas, prácticamente sin pobreza y con un crecimiento en su población a una tasa anual cercana al 10. Y no es una excepción. Hay más de 50 ciudades en Brasil que durante ese periodo despegaron y hoy tienen niveles de vida del primer mundo. Todas con modernos aeropuertos y nuevas líneas aéreas conectándolas, en donde el gran motor ha sido la agroindustria. Es la demostración empírica de como hizo Brasil para generar una revolución en vastas zonas del país haciendo crecer el bienestar de enormes masas rurales y urbanas de un modo exponencial.

Mientras que en 50 años nuestra producción agrícola-ganadera aumento 6 veces, la de Brasil lo hizo 14 y sus exportaciones las multiplicaron por 70 aniquilando la famosa trampa de la escasez de dólares que aquí nos desvela. 

Eso fue producto de una clara estrategia de desarrollo que fue mantenida por todos los gobiernos de diferentes colores. Un mercado interno bien abastecido a precios competitivos sin jamás cerrar las exportaciones, con una carga fiscal razonable y no discriminatoria. Esto mismo sucede en otros países vecinos como Uruguay, Paraguay o Bolivia. Mientras tanto en esto 50 años la Argentina se embarcó en una política que priorizó el cortísimo plazo, lo que implicó un nefasto sesgo anti exportador cuyos pésimos resultados están a la vista.

Señor Ministro, es el momento para que nuestro país cambie de estrategia para revertir esta difícil situación. La permanente crisis que venimos viviendo como sociedad tiene una salida. Dejar de mirar el corto plazo en donde el estado se apodera de los márgenes de los pocos sectores competitivos – lo que nos viene llevando hace décadas por un lento declive – para pasar a potenciar esos sectores, pensando en agrandar la torta, aumentar nuestras exportaciones e iniciar el circulo virtuoso del desarrollo federal y la generación de empleo de calidad. Sin duda ello impactara positivamente en la recaudación aun con alícuotas menores.

Ud. bien sabe que es posible porque ya lo planteo en el PEA. El desafío es poner los faros largos con políticas estables que no ahoguen la producción agroindustrial. Entendemos que el proceso de rebaja de retenciones debe ser gradual, pero debemos empezarlo ahora. Hay que lograr un tipo de cambio de mercado, un plan logístico integral manteniendo el buen trabajo que se viene haciendo en el rubro ferroviario e incluyendo una pronta licitación internacional de la hidrovia, fomentar la adopción de tecnología para los cultivos con una justa retribución y control, profundizar la estrategia de agregado de valor en nuestras exportaciones, volver a poner los biocombustible en la agenda, no discriminar al sector en cuanto a líneas de crédito o controles de precios o cierres de exportaciones, trabajar en un sistema de seguros agrícolas y garantizar la sustentabilidad ambiental de nuestros productos teniendo en claro que la agroindustria no es el problema sino parte de la solución como bien expreso Ud. en la cumbre de Glaslow. 

Llevar esto a la práctica requiere un acuerdo entre todos los partidos mayoritarios que genere certidumbre y un cambio de expectativas transformando las ideas en políticas de estado. Desde las 4 cadenas que formamos parte del CAA, somos actores claves para lograr ese acuerdo.

Nosotros estamos convencidos de que, con medidas adecuadas, la explosión en nuestras exportaciones agroindustriales será rápida y tendrá un enorme impacto en nuestra economía y en el bienestar de toda la sociedad ya que no somos solo el campo, sino también industria y ciudad. En esto se juega el futuro del país, necesitamos que los líderes políticos adopten esta visión. Usted la entiende Sr Ministro: el momento es hoy. Cuente con nosotros para iniciar esta cruzada en donde se juega el bienestar de las futuras generaciones de argentinos. 

Las 4 cadenas cerraron el año con un evento virtual donde las cadenas ofrecieron su tradicional discurso de cierre de año y el Ministro de Agricultura, Ganadería y Pesca, Luis. E. Basterra expuso la visión del sector público sobre cada uno de los temas planteados. El evento contó también con una presentación del Mg. Ivo Sarjanovic, consultor internacional especializado en mercados agroindustriales. 

El evento comenzó con una presentación del Mg. Ivo Sarjanovic, consultor internacional con gran experiencia en mercados agroindustriales, quien destacó las oportunidades que se le presentan a nuestra agroindustria, sobre todo a partir de la demanda del mercado chino. En una charla titulada ¿Es el 2020 una excepción o el comienzo de un nuevo ciclo? destacó que se abre un ciclo de oportunidades para los países exportadores de alimentos, con un mercado más atractivo que el que tuvimos la década pasada, que se sustenta en una mayor demanda por parte de China y los países asiáticos y un resurgir de los biocombustibles, entre otros factores que hacen prever precios atractivos para los próximos años. Sin embargo, recalcó que para capturar estas oportunidades se necesitan políticas públicas adecuadas y canalizar recursos en la negociación con los chinos. China importa 145 mil millones de dólares de alimentos por año y el 80% de las exportaciones de nuestro país a China son poroto de soja y carne de vaca. China no nos compra los dos principales productos que Argentina exporta, que son harina de soja y maíz, cuya demanda por parte de ese país va a crecer fuertemente en los próximos años. Finalizó diciendo que la oportunidad para capturar los mercados es ahora, sino las van aprovechar otros países, como Brasil.

A continuación tomo la palabra Miguel Cané, presidente de Argentrigo, acompañado por los presidentes de ACsoja, Asagir y Maizar; Luis Zubizarreta, Juan Martín Salas y Alberto Morelli, para ofrecer el discurso de cierre de año de las cadenas. Comenzó acentuando la gran capacidad de reacción del sector agropecuario para mantener en la pandemia su potencial productivo y exportador, elevando durante la pandemia al 80% la participación de la agroindustria sobre el total de las exportaciones nacionales.  Destacó además la conformación del Consejo Agroindustrial Argentino, así como las propuestas que este viene realizando a los distintos estamentos de la política nacional para desarrollar un proyecto de ley que fomente las inversiones y las potencialidades del sector. A continuación, ante la atenta mirada del Ministro reiteró la demanda del sector por una ley de semillas moderna, que respalde la investigación genética y biotecnológica; y por una nueva ley de biocombustibles, superadora de la actual.

Para finalizar, el Ministro de Agricultura, Ganadería y Pesca, Luis Basterra, destacó el trabajo en conjunto de las 4 cadenas y del Consejo Agroindustrial Argentino, y puso especial énfasis en el trabajo público privado para articular acciones que ayuden a asumir el compromiso de deuda que tiene el país. Coincidió además con las cadenas en la necesidad de una nueva ley de semillas y de trabajar conjuntamente sobre las Buenas Prácticas Agropecuarias. Finalizó, manifestando su visión optimista “Vemos el horizonte con mucha esperanza y expectativas en un escenario de mucha dificultad, una situación inédita en las últimas décadas y lo estamos llevando adelante con marcados compromisos y muy buenos resultados.”