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Se realizó el segundo seminario del ciclo que organiza la OIT Argentina junto a organismos públicos y privados, con foco en la protección social como estrategia de prevención y erradicación del trabajo infantil.

(Buenos Aires, OIT Argentina) – La oficina de país de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) en Argentina realizó un nuevo encuentro virtual del ciclo de seminarios “Determinantes del trabajo infantil y políticas públicas en Argentina”, donde representantes del gobierno, del sector empresarial y de los sindicatos debatieron acerca del rol de las políticas de protección social en el país.

El evento se enmarca en las acciones que la OIT y una amplia red de actores públicos y privados llevan adelante en el Año Internacional para la Eliminación del Trabajo Infantil, con un lema desafiante: pasar del compromiso a la acción. La actividad aportó, con una dinámica conversacional, una mirada federal sobre la relevancia de la protección social en las estrategias de prevención y erradicación del trabajo infantil en Argentina.

El especialista en protección social e investigador del Instituto Interdisciplinario de Economía Política de la UBA y CONICET, Oscar Cetrángolo, indicó que “el avance en términos de cobertura horizontal, de cantidad de chicos cubiertos, ha sido muy notable”. De acuerdo con Cetrángolo, “hay mucho por hacer, pero son iniciativas que están en camino”.

En esa línea, el especialista consideró que, en cuanto a la cobertura de niñas, niños y adolescentes, “quedan muchos por alcanzar debido a que son situaciones complejas por problemas de documentación y otras condicionalidades que son una limitación para la cobertura”.

Por su parte, la directora general de Infancias, Juventudes, Géneros y Diversidad de ANSES, Paula Ferro, explicó que, como contención frente a la pandemia, “se tomaron medidas que tuvieron que ver con la inclusión, para poder ampliar la cobertura de la seguridad social a todas las infancias”. Así, detalló Ferro, se incorporaron “más de 380 mil niños y niñas a la seguridad social que estaban por afuera de cualquier acceso a medidas de transferencias monetarias”.

“Sabemos que con muchos de los aportes que se han hecho desde otros sectores del Estado, como la Tarjeta Alimentar, se van articulado a la percepción de la Asignación Universal por Hijo y eso nos permite acercarnos a lo que se requiere como ingreso para las familias que no tienen trabajo formal”, dijo la referente de la ANSES.

El debate sobre la protección social y su conexión con el trabajo infantil no se limita a un abordaje desde lo urbano. “En el sector rural, la mayor cantidad de trabajadores está vinculado a la estacionalidad, con lo cual es muy difícil llegar a abordarlos con políticas de protección social”, dijo Sol Henchoz, coordinadora de la Unidad de Inteligencia Inspectiva del Registro Nacional de Trabajadores Rurales y Empleadores (RENATRE).

La coordinadora se refirió al reciente decreto que posibilita a trabajadores rurales temporarios o discontinuos a mantener planes y programas sociales. “El decreto 514 nos soluciona estas cuestiones de poder dar una cobertura correcta a los trabajadores y trabajadoras de la ruralidad”, dijo Henchoz, quien agregó: “La compatibilización de esos planes de empleo, de las asignaciones familiares, de la Tarjeta Alimentar, con este sector de la población, que son los salarios más bajos, contribuye no solo a la registración, sino también a aumentar los ingresos de las familias”.

Desde la región norte del país, la gerenta de Responsabilidad Social de la Cámara del Tabaco de Salta, Marina Briones, explicó que “la articulación público-privada nos permitió que las empresas se sumen a trabajar en la erradicación del trabajo infantil”. Desde el año 2004, Briones lidera distintos proyectos que brindan atención y cuidados a niños y niñas cuyos padres o madres están imposibilitados de atender durante su trabajo. Así, actualmente, las iniciativas Porvenir, Jardines de Cosecha y Jardín Crecer –implementada junto al RENATRE– brindan cuidados a más de mil niños y niñas con edades que van de cero a los 12 años, articulando con escuelas en siete localidades tabacaleras de Salta.

“Firmamos un convenio de corresponsabilidad gremial por el cual el productor tabacalero que tiene empleados que no están registrados, no puede vender su tabaco”, agregó Briones.

El cierre del seminario estuvo a cargo de un panel integrado por el especialista en protección social, asesor del área internacional de la UOCRA y representante de la CGT, Guillermo Zuccotti; el director del RENATRE y secretario gremial de la Federación Agraria Argentina, Orlando Marino; y el subsecretario de Derechos para la Niñez, Adolescencia y Familia del Ministerio de Desarrollo Social, Mariano Luongo.

Zuccotti resaltó: “Argentina tiene una vanguardia en el enfoque basado en derechos, pero nos falta desarrollo de políticas de cuidado”. Planteó que “para sostener la tasa laboral femenina, hay que trabajar en políticas de cuidado, porque muchas veces la mujer queda a cargo del cuidado de los niños y los adultos mayores”.

“Tenemos que recurrir a los gobiernos para que nos ayuden a erradicar el trabajo infantil”, dijo Marino, quien agregó: “Creemos que el niño tiene que jugar e ir a la escuela. Desde el RENATRE seguiremos en esta tarea titánica”.

Por su parte, Luongo indicó que “los derechos y los salarios dignos previenen el trabajo infantil”. Asumiendo que “una mayor protección social ayuda, pero no alcanza”, manifestó: “Se tienen que generar estrategias articuladoras. Es de manera integral: mayores salarios, mejores condiciones de trabajo, y la construcción de sentido en el sector empresario”.

El ciclo de seminarios, cuyo primer encuentro estuvo centrado en la tolerancia social y naturalización del trabajo infantil, se extenderá en lo que resta del año, enfocándose en temas como trabajo adolescente protegido y trabajo infantil peligroso (octubre); características regionales y locales de la oferta educativa (diciembre).

Este novedoso producto biológico de Summit Agro aumenta las defensas de los cultivos de trigo y soja, otorgándoles una mayor capacidad para hacerle frente a diferentes tipos de estreses bióticos y abióticos.

Si uno elige vacunar a sus seres queridos, a sus mascotas, a su ganado, y vacunarse a uno mismo, ¿por qué no vacunar a sus cultivos si ello fuera posible?

Hoy esto es posible gracias a Howler, un producto de Summit Agro netamente biológico, que surge como resultado de la investigación desarrollada por un grupo de científicos del CONICET, en conjunto con la Estación Experimental Agroindustrial Obispo Colombres de Tucumán (EEAOC) y con la Universidad de Tucumán. Ellos descubrieron una nueva proteína natural extraída de un patógeno fúngico de la frutilla, llamado Acremonium Strictum SS71, que activa y aumenta las defensas en las plantas, mejorando su nivel de protección frente a distintos tipos de estreses bióticos y abióticos. No contiene microorganismos vivos, ya que el principal ingrediente activo es una proteína extracelular.

Así lo cuenta el Ing. Agr. Vicente De Lisi, el responsable de desarrollo comercial del NOA con casi 10 años de experiencia en investigación de campo en la Estación Colombres.

En sus numerosos estudios, los investigadores encontraron que esta proteína vegetal desencadenaba un proceso de síntesis de defensa de la planta y que la preparaba para cuando llegara el individuo que tenía la capacidad de enfermarla. Entonces la planta de frutilla recibía mejor estos patógenos. Los trabajos demostraron que, aplicando esta proteína, la planta desencadena un proceso de síntesis de defensa sistémico en todo su cuerpo, como si se hiciera presente la enfermedad y ella creara sus propios anticuerpos.

Al desencadenar tres vías diferentes de defensa dentro de la planta, no es un mecanismo específico dirigido a un patógeno. Es decir, a diferencia del modo de acción de un fungicida químico, Howler desarrolla un proceso generalista, no específico, de manera que la planta se defiende bien para todas las enfermedades. No obstante, cuando la presión de inóculo es mucha, el proceso termina superando la defensa y por ello se recomienda mezclarlo con el fungicida.

De esta manera, cuando los cultivos tienen mucha presión de enfermedades, dependiendo el año y las condiciones ambientales, la mejor alternativa es aplicar Howler junto a un fungicida químico, por ejemplo, RACE RM. Así, se lograrán mayores rendimientos. Asimismo, según el problema a controlar, la zona y el cultivo existen opciones en el orden de aplicación, primero el producto y luego el fungicida químico.

“De la frutilla pasamos a la soja, el trigo y la cebada, con resultados exitosos”, continúa De Lisi, y “en principio todos los ensayos se hacían para ver como bajaba el nivel de severidad de las enfermedades. Y eran tantos los ensayos que en cada uno se iba dando algún tipo de estrés diferentes, y así se descubrió que la planta no solo se prepara para soportar estrés de tipo biótico como enfermedades, sino también estreses abióticos como sequías o anegamiento”.

En cuanto a la calidad de aplicación, se recomienda trabajar con cono hueco como todo fungicida. De todas maneras, su efecto se ve favorecido por el modo de acción de Howler, que al desencadenar un proceso sistémico en la planta, no es necesario pegarle directo al patógeno como en el caso de un insecticida. Por otro lado, se adapta muy bien en mezclas de tanque con insecticidas, fungicidas sin problemas de precipitados.

El momento de aplicación en soja se recomienda desde R1 a finales de R5 y en trigo es de Z2 ó Z3 en adelante. Aunque ello depende del año ya que cuando las enfermedades se adelantan se prefiere adelantar las aplicaciones. Al ser un producto netamente preventivo, se aplica antes de la aparición de la enfermedad o del estrés. A modo de ejemplo, cuando se tiene el pronóstico de una sequía, es conveniente aplicarlo antes de que se produzca el estrés.

El Ing. Agr. Vicente De Lisi, aclara: “En cultivos de invierno lo estamos aplicando con anticipación a una helada, y entonces la planta se prepara mejor para este tipo de estrés.”

Otro beneficio de Howler es que al no actuar sobre el patógeno, no puede generar resistencia y además al ser de banda verde no deja residuos químicos.

Howler es producto del conocimiento científico que ofrece claros beneficios que redundan en la rentabilidad de los cultivos, por ello los especialistas recomiendan su uso.